La Alcaldía de Managua inició el proceso de licitación para la construcción de la carretera Masaya–Sabana Grande, Sección Interurbana Fase 1, una obra vial estratégica que busca mejorar la conectividad entre el sureste de la capital y sectores de rápido crecimiento urbano. La información fue dada a conocer inicialmente por La Primerísima, que informó sobre el arranque oficial del proceso para ejecutar este proyecto financiado mediante un préstamo del Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional y una contrapartida del Estado de Nicaragua. La nueva vía tendrá una longitud de 4.4 kilómetros y conectará el kilómetro 10½ de la Carretera a Masaya con el sector de Las Jagüitas; convirtiéndose en una alternativa para agilizar la circulación vehicular en una de las zonas con mayor expansión habitacional y comercial de Managua. El proyecto contempla la construcción de una carretera de cuatro carriles, dos por cada sentido de circulación.
Así mismo, un paso a desnivel en la intersección del kilómetro 10½ de la Carretera a Masaya y una nueva rotonda en Las Jagüitas. Carretera para facilitar el tránsito en Managua Las obras también incluirán andenes peatonales, iluminación pública, señalización vial, drenaje pluvial, ciclovía y elementos de urbanización destinados a mejorar la seguridad y funcionalidad del corredor. Además, la iniciativa forma parte de un plan de modernización vial orientado a reducir los tiempos de traslado entre la Carretera a Masaya; la zona de Sabana Grande y la conexión con la Carretera Norte. Según información presentada durante la aprobación del financiamiento, el diseño incorpora además seis retornos y estructuras complementarias para optimizar el flujo vehicular.
Financiamiento de 33 millones de dólares En febrero de este año, la Asamblea Nacional aprobó un préstamo de 25 millones de dólares suscrito entre el Gobierno de Nicaragua y el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional para financiar la primera fase del proyecto. La inversión total asciende a 33 millones de dólares; de los cuales 8 millones corresponden a la contrapartida nacional. Así mismo, de acuerdo con la documentación oficial; los recursos cubrirán obras civiles, supervisión, auditorías, gestión del proyecto y adquisición de terrenos necesarios para su ejecución. Las autoridades han señalado que la nueva infraestructura contribuirá a descongestionar importantes corredores de Managua; mejorar la movilidad urbana y generar empleos durante la etapa de construcción, además de impulsar el desarrollo económico y urbanístico de los sectores aledaños.