Perú enfrenta una elección polarizada, pero UBS mantiene confianza en el sol

Perú enfrenta una elección polarizada, pero UBS mantiene confianza en el sol

Bloomberg Línea — Perú acudirá a las urnas este domingo para definir a su próximo presidente en una segunda vuelta marcada por la polarización política y una elevada proporción de votantes indecisos. Sin embargo, mientras el resultado electoral permanece abierto, UBS considera que el sol peruano mantiene condiciones para seguir siendo una de las monedas más estables de América Latina. La visión del banco suizo parte de una premisa que ha acompañado a Perú durante buena parte de los últimos años: la volatilidad política no siempre se ha traducido en deterioro económico. Esa capacidad de resistencia ha permitido que el país conserve algunas de las métricas macroeconómicas más sólidas de América Latina, pese a la sucesión de crisis políticas y cambios de gobierno.

Para Laura Assis Iragorri, analista de UBS, esa desconexión entre el ruido político y el desempeño económico responde a factores estructurales que han permanecido relativamente intactos durante las últimas décadas. “El país cuenta con instituciones económicas sólidas”, explicó la especialista durante una entrevista con Bloomberg Línea. Assis destacó especialmente el papel que ha desempeñado el Banco Central de Reserva del Perú en la preservación de la estabilidad. La experta recordó que “desde el 2006 Julio Velarde ha sido el presidente del Banco Central y esto ha mantenido cierta estabilidad mientras han habido nueve presidentes”, un elemento que, a su juicio, ha contribuido a sostener la confianza de inversionistas. “En Perú existen amplias reservas internacionales y una deuda pública baja. La deuda pública de Perú está como cercana a un 30% y esto sirve como un amortiguador frente a shocks externos y a incertidumbre externa que llegue a existir.

Entonces, es como un colchón que deja al inversionista un poco más tranquilo” Laura Assis Iragorri, analista de UBS Además, destacó la capacidad de adaptación del sector privado, la fortaleza de la posición fiscal peruana y el papel que ha jugado el sector minero en la generación de ingresos externos. “El sector privado peruano ha demostrado una notable capacidad de adaptación”, afirmó. Una elección abierta entre dos proyectos opuestos La primera vuelta dejó en evidencia el elevado nivel de fragmentación política que atraviesa Perú. Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, obtuvo el 17,2% de los votos, mientras que Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú y aliado político del expresidente Pedro Castillo, alcanzó el 12%. La diferencia respecto al tercer lugar fue de apenas unos 18.500 votos, una distancia mínima para una elección nacional y que reflejó la dispersión del electorado.

Según UBS, ese resultado confirmó una tendencia observada históricamente en Perú: una gran proporción de votantes suele tomar su decisión en las semanas o incluso en los días previos a la elección. “Siempre antes de las elecciones en Perú hay un alto porcentaje de peruanos que planean votar en blanco o que no saben por quién votar”, señaló Assis Iragorri. Esa característica ha dificultado tradicionalmente los pronósticos electorales. La propia analista recordó que fenómenos similares se observaron en procesos anteriores, cuando candidatos con escasa visibilidad lograron avanzar rápidamente en las preferencias de los electores. Por esa razón, Assis dice que “la segunda vuelta se sigue perfilando como una contienda muy polarizada”.

Ese escenario no solo responde a la estrechez de las encuestas. También, refleja diferencias profundas sobre el papel del Estado, el modelo económico y la dirección institucional que podría adoptar el país durante los próximos años. “Son dos proyectos de país muy distintos”, resumió Assis. Fujimori ha centrado su campaña en la seguridad ciudadana, el crecimiento liderado por el sector privado y la preservación de la Constitución de 1993. Su propuesta económica apuesta por la continuidad de las políticas de mercado y la promoción de la inversión privada. “Estamos hablando de dos posibilidades diametralmente opuestas que tendrían consecuencias muy diferentes para la economía” Laura Assis Iragorri, analista de UBS Sánchez, por el contrario, ha planteado una asamblea constituyente, una mayor intervención estatal en la economía, una política de industrialización nacional y la renegociación de contratos relacionados con recursos naturales.

Para los inversionistas, la diferencia entre ambas plataformas resulta relevante, porque implica visiones distintas sobre el clima de negocios, la estabilidad regulatoria y el papel del sector privado en la economía. Aun así, “el resultado final va a depender de la capacidad que tengan ambos de atraer a los votantes de los candidatos que ya no están en la contienda y a las personas indecisas”, indicó la analista. ¿Por qué los mercados siguen confiando en Perú? A pesar de la incertidumbre electoral, los activos peruanos han mostrado una estabilidad que contrasta con la intensidad de las disputas políticas. UBS atribuye parte de ese comportamiento a la percepción de que los fundamentos económicos continúan siendo sólidos.

La deuda pública se mantiene cerca del 30% del PIB, uno de los niveles más bajos de la región, mientras que las reservas internacionales siguen actuando como una fuente de protección frente a choques externos Además, la economía se ha beneficiado de un contexto favorable para los metales, especialmente el cobre y el oro, que representan cerca de la mitad de las exportaciones del país. “Los términos de intercambio en Perú siguen siendo superfavorables”, señaló Assis. El impacto de esa situación va más allá del sector minero. Los altos precios de los metales fortalecen los ingresos externos, mejoran la balanza de pagos y contribuyen a reducir presiones sobre el tipo de cambio. “Todo esto hace que haya estabilidad en el sol y que ayude al crecimiento económico”, explicó. La confianza del mercado también encuentra respaldo en los cambios institucionales aprobados recientemente.

Uno de los más relevantes es el retorno de un Congreso bicameral, que incorpora nuevamente la figura del Senado después de tres décadas. Según UBS, la nueva estructura puede convertirse en un mecanismo de equilibrio político y reducir el riesgo de decisiones abruptas. “La composición del Congreso peruano que ahora es bicameral sí puede funcionar como un importante contrapeso institucional”, afirmó la analista. El Senado tendrá competencias relevantes en la revisión de leyes y en la designación de altos funcionarios. Además, no podrá ser disuelto por el Poder Ejecutivo, una característica que introduce un elemento adicional de estabilidad institucional.

Para los inversionistas, esa arquitectura cobra especial relevancia en una elección donde los candidatos defienden modelos económicos claramente diferenciados. ¿Cuál ha sido el impacto de la guerra en Medio Oriente? La inflación en Perú se ha mantenido bastante bajo control, diría que desde el 2024 permaneciendo dentro del rango objetivo que tiene el Banco Central, que es entre 1 y 3%. Esto ha permitido que las tasas de interés también se mantengan relativamente bajas y que el Banco Central pueda seguirlas manteniendo estables. Esto a su vez ha generado un entorno favorable para el consumo y para la inversión y eso termina por apoyar un poco el crecimiento y, por eso, el crecimiento en Perú sigue bastante resiliente y hasta podría decir que sigue sólido.

El sol peruano mantiene respaldo de UBS Uno de los mensajes más claros de UBS es que la moneda peruana conserva condiciones para seguir destacándose entre las divisas latinoamericanas. “El sol peruano se perfila para seguir siendo una de las monedas más estables en la región, al menos en el corto plazo”, afirmó Assis. ASÍ SE HA COMPORTADO EL DÓLAR EN PERÚ La expectativa se apoya en varios factores. El primero es la fortaleza de las cuentas externas gracias al aporte del sector minero. El segundo es el crecimiento económico, que UBS proyecta cercano al 3% para 2026.

El tercero es la credibilidad de la política monetaria. La inflación ha permanecido dentro del rango objetivo del Banco Central, entre 1% y 3%, una situación que ha permitido mantener condiciones financieras relativamente favorables para hogares y empresas. La combinación de estabilidad de precios, disciplina macroeconómica y buenos términos de intercambio ha reducido la volatilidad cambiaria durante los últimos años. “Mientras se mantengan estos fundamentales, nosotros esperamos que el sol continúe moviéndose dentro de un rango relativamente estrecho”, sostuvo la especialista. Sin embargo, UBS también identifica riesgos que podrían alterar ese equilibrio.

Uno de ellos sería una desaceleración global que afecte la demanda por materias primas y provoque una caída significativa en los precios del cobre y del oro. Otro riesgo proviene de eventuales cambios en la conducción de instituciones consideradas clave para la estabilidad económica. Entre ellas destaca el Banco Central y la continuidad de Julio Velarde, quien acumula cerca de dos décadas al frente de la autoridad monetaria. “La ratificación o no de Julio Velarde definitivamente es un factor muy relevante en la economía de Perú. E visto como una señal de continuidad, ha sido un pilar de estabilidad macroeconómica durante 20 años”, afirmó Assis.

En cambio, una sustitución percibida por el mercado como una decisión política podría provocar un deterioro en la percepción de riesgo y episodios de volatilidad financiera. Más allá de la elección presidencial, UBS también seguirá observando la evolución de las cuentas fiscales. Perú redujo su déficit fiscal al 2,2% del PIB el año pasado tras tres ejercicios consecutivos de incumplimiento de metas oficiales. La entidad espera que el déficit se mantenga cerca del 2% en 2026, un nivel compatible con la preservación de una posición fiscal relativamente sólida dentro del contexto regional.

El crecimiento económico también continuará dependiendo de la capacidad para atraer inversión, especialmente en minería, un sector que suele ralentizar decisiones durante los periodos electorales. “Si se pudiera acelerar la parte de la inversión en Perú, definitivamente eso apoyaría muchísimo más el crecimiento”, señaló la analista. Por ahora, la evaluación de UBS es que la elección definirá el rumbo político inmediato del país, pero no ha alterado los pilares que sostienen la estabilidad macroeconómica. La evolución de los precios de los metales, el cumplimiento de las metas fiscales, la continuidad de la credibilidad institucional y las decisiones que adopte el próximo gobierno seguirán siendo las variables más observadas por los mercados una vez se conozca el resultado de las urnas.