En el Mundial, el Real Madrid estará representado por 9 jugadores. Pero, por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, no habrá ningún madridista en la selección española. El titular de Barça 8-Madrid 0 cayó como un mísil en el amor propio merengón, pero la realidad es que Luis De la Fuente solo podía pensar en Huijsen o Huijsen para llevarse al Mundial. Y el tramo final de temporada del espigado central fue malo tirando a horrible.
Los méritos futbolísticos de Eric Garcia estuvieron muy por encima del defensa de origen neerlandés. Y entonces, en plena campaña electoral blanca, el clamor fue por repoblar el equipo titular de jugadores españoles de calidad. El objetivo de Riquelme y de Florentino era apostar por talento ibérico. Rodrigo, el Balón de Oro del City, se deja querer para cumplir su sueño de jugar en el Madrid y, después del Mundial y pasadas las elecciones, hay pocas dudas de dónde acabará jugando.
Pero la realidad es que ya en campaña, e incluso antes de anunciar el retorno de José Mourinho al banquillo blanco, en caso de que Florentino Pérez gane en las urnas, ya se han filtrado el fichaje de dos defensas. Uno es el lateral Dumfries, del Inter, tantas veces verdugo del Barça. Denzel Dumfries no es, precisamente, de Badajoz. Nació en Rotterdam hace 30 años.
El otro es Ibrahima Konaté. El central más irregular de todos los que tenía el Liverpool en nómina no nació en Jaén sino en París. Eso sí, llega gratis al Madrid que, como hizo en su día con otros centrales como Rüdiger o Alaba, supo esperar el momento de finalización de contrato para llevarles a la casa blanca sin tener que pagar traspaso. Buenos y baratos, sí.
Pero no son españoles.