Al histórico evento asistieron además concejales del ayuntamiento municipal, además de representantes de diversas organizaciones, incluido el presidente de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), Marco Papacci, así como Francesco Verdolino directivo de la Promotora Social ARCI. Esa iniciativa municipal, de gran significado simbólico y político, está en línea con la aprobación el pasado 2 de abril, por la Alcaldía de Roma, de una moción de apoyo a Cuba, ante el endurecimiento de la política agresiva de Estados Unidos contra ese país, con un bloqueo económico violatorio de los derechos humanos de su pueblo. El izado de la bandera cubana representa un acto institucional destinado a destacar el compromiso del Municipio VIII con la promoción del apoyo solidario a la isla, apunta un reporte publicado en el sitio digital del diario La Repubblica. La decisión fue respaldada firmemente por Ciaccheri, quien enfatizó que “la solidaridad internacional no es un valor secundario para una institución local, sino más bien un signo tangible de los principios de justicia social y defensa de la democracia que honran a nuestra República, en Italia y en todo el mundo”, destaca esa nota.
En su discurso, Ciaccheri también reafirmó que “hoy no podemos dejar de estar del lado de Cuba, su pueblo y su gobierno”, una postura clara en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones, entre ellas el incremento del genocida bloqueo económico de Estados Unidos contra esa nación y la amenaza de una agresión militar imperialista. El endurecimiento de las presiones políticas, económicas y militares representan, según los promotores de la iniciativa, “una situación sumamente crítica que exige una respuesta de las instituciones europeas y locales”, añade el texto. En un mensaje publicado en las redes sociales por la Promotora Social ARCI se señala, en relación con ese acto simbólico, que “mientras el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos sigue golpeando fuertemente al pueblo cubano y se multiplican las amenazas de escaladora militar, el silencio se convierte en complicidad”. Esa es la razón por la que es importante que las instituciones públicas italianas tomen una postura y den señales claras, pues “la solidaridad no puede limitarse a declaraciones de principio, debe traducirse en acciones concretas y visibles”, agrega esa nota. mem/ort