Bloomberg — EE.UU. confirmó por primera vez en casi una década la presencia de una plaga mortal para el ganado, una nueva amenaza para un rebaño bovino que ya está en su nivel más bajo en 75 años. El Departamento de Agricultura de EE.UU. confirmó el miércoles por la noche que un caso sospechoso del sur de Texas dio positivo por el gusano barrenador del Nuevo Mundo. El animal afectado, un ternero de tres semanas en el condado de Zavala, es el único caso que la agencia está monitoreando por ahora, dijo la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, en una llamada con periodistas. La agencia impuso cuarentenas, controles de movimiento y vigilancia en un radio de 20 kilómetros (12 millas) alrededor del caso, y también aceleró la liberación de moscas estériles para frenar la propagación de la plaga.
Aunque el condado de Zavala no forma parte de las principales zonas ganaderas de Texas, cuenta con una importante actividad pecuaria y en 2022 tenía más de 38.000 cabezas de ganado. “No hay razón para creer” que esto provocará el establecimiento de la plaga en EE.UU., dijo Rollins. El USDA también dijo que el suministro de alimentos es seguro, ya que el gusano barrenador no infesta carne ni otras fuentes de alimento. La detección del parásito llega además en un momento complicado para la industria ganadera de EE.UU., donde la reducción del rebaño ya ha impulsado los precios de la carne a niveles récord. Ver más: ¿Qué es el gusano barrenador?
Lo que debes saber tras un caso humano en EE.UU. Las acciones de Tyson Foods Inc. y JBS NV subían en las operaciones previas a la apertura del jueves, después de caer el día anterior por reportes de la posible infección, que en ese momento no estaba confirmada. Los futuros de ganado de engorde y ganado vivo en Chicago cayeron el miércoles. Por ahora, el principal riesgo recae sobre el ganado, no sobre las empacadoras de carne ni los consumidores, dijo Corbitt Wall, analista de mercados ganaderos de DV Auction.
Agregó que la mayoría de los terneros todavía permanecen en pastizales y no han llegado al mercado. Aunque la aparición del gusano barrenador podría sostener los precios del ganado al amenazar la oferta, también puede generar inquietud entre los consumidores al momento de comprar carne, dijo Wall. “Siempre tiene un impacto negativo. Por eso el mercado lo está interpretando desfavorablemente”. El caso confirmado “no debería ser motivo de pánico, sino el momento para desplegar plenamente la siguiente fase de la respuesta de todo el gobierno que el USDA lleva meses planificando”, dijeron en un comunicado los presidentes de los comités de Agricultura del Senado y la Cámara de Representantes, John Boozman y GT Thompson.
EE.UU. lleva meses intentando contener la propagación de la plaga, que puede matar a un animal en pocos días, debido al avance de los casos registrados al otro lado de la frontera con México. El USDA suspendió las importaciones de ganado vivo mexicano y construyó nuevas instalaciones para dispersar moscas estériles. Aun así, el número de casos se ha acelerado recientemente en México, con la detección más cercana en una cabra a unos 40 kilómetros de la frontera con EE.UU., según el USDA. La presencia del gusano barrenador en México y la suspensión del comercio de ganado vivo han agravado la escasez de animales para las empacadoras de carne de EE.UU., que enfrentan pérdidas operativas al tener que pagar más por una oferta cada vez más limitada.
La escasez también ha llevado los precios de la carne a máximos históricos, lo que complica la promesa del presidente Donald Trump de reducir el costo de los alimentos. La Federación de Exportadores de Carne de EE.UU. dijo que no espera interrupciones en las exportaciones estadounidenses de carne, pero que “monitoreará cuidadosamente la situación ante cualquier medida de socios comerciales que pueda interrumpir el comercio de carne”. Ver más: Los precios de la carne de res suben por encima de la inflación en EE.UU. El último caso del gusano barrenador en EE.UU. se registró en 2016 entre ciervos de los Cayos de Florida, antes de que la plaga fuera erradicada a principios de 2017, según el USDA.
El caso más reciente que involucró ganado infectado se produjo en un brote de 1976 que afectó la economía de Texas en hasta US$375 millones en dólares no ajustados por inflación, dijo la agencia. Aunque el riesgo para los humanos es bajo, EE.UU. confirmó el año pasado un caso del parásito en una persona que había viajado desde Centroamérica. El USDA, en su plan preparado previamente, dijo que, en caso de un brote localizado, impondría restricciones de movimiento para animales que entren y salgan de una zona infestada. Un brote mayor que abarque varios condados requeriría el uso de medicamentos veterinarios, para los cuales la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. ya emitió una autorización de uso de emergencia.
Rollins dijo en la llamada con periodistas que un aviórgn ya se dirige al sur de Texas con una “gran parte de esa reserva de tratamientos”. Las acciones de Elanco Animal Health Inc., que fabrica uno de esos tratamientos, cerraron el miércoles en su nivel más alto en casi un mes, y las de Zoetis Inc. también subieron. Ambas compañías extendieron esas ganancias en las primeras operaciones del jueves. Las compañías podrían beneficiarse si el brote se agrava, ya que una eventual reducción del inventario ganadero en EE.UU. sería “más que compensada por un mayor gasto en medicamentos para el ganado”, escribieron los analistas de KeyBanc Capital Markets Steve Dechert y Scott Schoenhaus.
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