Bloomberg Línea — Las divisas latinoamericanas vuelven a ocupar un lugar destacado dentro de las estrategias de mercados emergentes de Goldman Sachs (GS). En medio del conflicto en Medio Oriente y por la elevada correlación entre las monedas frente al dólar, el banco identifica factores específicos que han permitido a algunas monedas de la región diferenciarse del resto del universo emergente. En su más reciente análisis sobre divisas emergentes, Goldman Sachs sostiene que el desempeño relativo de las monedas sigue reflejando las divergencias en los términos de intercambio. Bajo esa lectura, las monedas de exportadores de energía de América Latina se han situado cerca de sus niveles más fuertes del año.
Los analistas destacan que “el desempeño relativo bajo este entorno de alta correlación continúa siendo impulsado por los términos de intercambio, con los exportadores latinoamericanos de energía cerca de sus niveles más fuertes en lo corrido del año”, una dinámica que ha favorecido particularmente al real brasileño (USDBRL) y al peso colombiano (USDCOP). El atractivo de Brasil y Colombia Dentro del grupo de monedas emergentes, Goldman Sachs señala que el real brasileño, el florín húngaro y el peso colombiano han encontrado apoyo en factores específicos. En el caso de Brasil, el respaldo proviene de una mejora de los términos de intercambio, mientras que Colombia combina ese factor con elementos locales. Según el banco, “el real brasileño, el florín húngaro y el peso colombiano han sido respaldados por la mejora de los términos de intercambio (real brasileño), desarrollos idiosincráticos positivos (florín húngaro) o ambos (peso colombiano)”. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
La entidad también mantiene al real brasileño entre sus posiciones largas preferidas para estrategias de carry. Los analistas escribieron que “BRL debería seguir beneficiándose de la mejora de los términos de intercambio”, aunque advirtieron que el aumento del ruido político podría afectar gradualmente la relación entre rendimiento y volatilidad. El caso colombiano ocupa un lugar destacado dentro del informe. Goldman Sachs explica que había mantenido una postura más cautelosa frente a posiciones largas en peso colombiano, debido al aumento del ruido político y a señales limitadas de infravaloración.
Sin embargo, la evaluación comenzó a cambiar tras las elecciones del fin de semana pasada. ASÍ SE HA COMPORTADO EL DÓLAR EN COLOMBIA Los analistas consideran que “si los factores locales se vuelven más favorables (con la señal de la primera vuelta de las elecciones presidenciales apuntando en esa dirección), creemos que las posiciones largas de carry en COP lucen cada vez más atractivas”. A ello, se suma el impacto favorable de los términos de intercambio y unas tasas de rendimiento que continúan destacándose dentro del universo emergente. Goldman Sachs subraya que los niveles de carry del peso colombiano se acercan al 10% y que sus economistas esperan que el banco central retome las subidas de tasas después de la segunda vuelta presidencial.
México y Chile mantienen espacio para ganar terreno El informe también dedica atención al peso mexicano y al peso chileno, aunque desde perspectivas diferentes. Pese a que Goldman Sachs identifica al peso mexicano como uno de los rezagados relativos dentro del grupo de monedas de alto carry, la entidad mantiene su preferencia por la divisa. Los analistas afirman que han “destacado al real brasileño, el florín húngaro, el peso mexicano y el rand sudafricano como nuestras posiciones largas preferidas”. La tesis sobre México está vinculada principalmente al ciclo económico estadounidense.
Goldman Sachs sostiene que el peso mexicano (USDMXN) “está especialmente apalancado a la valoración del ciclo económico de Estados Unidos, que ha estado superando al resto”. El peso chileno (USDCLP) aparece asociado a una posible mejora del contexto internacional. En el análisis de Goldman Sachs, Chile figura entre las monedas que aún cotizan por debajo de sus niveles más fuertes del año y que podrían beneficiarse de una eventual reducción de las tensiones geopolíticas. Así se ha comportado el dólar en México Los analistas escriben que “el rand sudafricano, el won surcoreano, el zloty polaco y el peso chileno destacan como monedas que todavía se negocian más débiles que sus niveles más fuertes del año, tienen una alta beta al apetito por riesgo y han registrado un deterioro significativo en sus términos de intercambio que podría mejorar marginalmente tras una resolución”.
El banco añade que “precios más altos de los metales (especialmente el oro en el caso del rand sudafricano y el cobre para el peso chileno) y la reducción de los riesgos de precios del petróleo mucho más elevados seguirían siendo un factor netamente positivo para estas monedas”. Mientras los inversionistas continúan atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a las señales de política monetaria en distintos mercados emergentes, Goldman Sachs mantiene una estrategia selectiva en divisas, con Brasil, Colombia, México y Chile ocupando posiciones relevantes dentro del panorama latinoamericano.