Este es Minqin, en la provincia de Gansu, una de las zonas más áridas de China, rodeada por los desiertos de Badain Jaran y Tengger. Allí, un grupo de jóvenes está logrando algo que sorprende al mundo. Decenas de miles de voluntarios de todo el país viajan hasta el desierto, pagando sus propios gastos y sin remuneración, con un solo objetivo: convertir la arena en un oasis. La campaña "Ven a plantar un árbol en Minqin" se volvió viral en la primavera de 2026.
Hasta el 5 de mayo, más de 50 000 personas se habían inscrito y más de 46 000 ya habían participado. La sexta encuesta nacional sobre desertificación muestra que la proporción de áreas desertificadas en Minqin se redujo del 90,34 % al 88,18 %, mientras que la proporción de tierras arenizadas descendió del 75,81 % al 75,57 %, logrando por primera vez una histórica "doble reducción". De un árbol a un bosque. De la constancia individual al esfuerzo colectivo de miles de jóvenes.
Así se expresa hoy, de forma concreta, el sueño de una "China hermosa". (Fotos: VCG)