Nintendo Switch 2 cumple un año y en la redacción de Hobby Consolas repasamos este primer aniversario con sus mayores aciertos, mejores juegos y lo que nos ha faltado. Como pasa el tiempo, ¿verdad? El 5 de junio de 2025 estábamos nerviosos con la llegada de Nintendo Switch 2, con la emoción por sacar la consola de la caja y estrenarla con Mario Kart World y el resto de juegos que la acompañaron, que no fueron pocos. Pues bien, aunque no te lo creas, ya ha pasado un año del lanzamiento de Nintendo Switch 2.
Un año, repleto de juegos y novedades. Con ella llegó el control tipo ratón a juegos como Cyberpunk 2077, GameChat para verte con tus amigos mientras juegas, GameShare para compartir los juegos o la posibilidad de jugar a GameCube gracias a los Classics de Nintendo Switch Online, entre otras muchas novedades. Pero en estos 12 meses ha habido más novedades y, sobre todo, lanzamientos. Por eso, la redacción de Hobby Consolas echa la vista atrás y valoramos cómo ha sido este primer año de vida de Nintendo Switch 2, qué juegos nos han gustado, que hemos echado en falta y qué pensamos de su futuro. ¿Nos acompañáis?
Switch 2 es el presente del futuro: David Rodríguez Me habría gustado ver una consola completamente distinta a Switch 2 para esta generación de Nintendo, una que hubiese llevado la innovación por bandera, la idea que ha acompañado a casi todos los nuevos hardware de la compañía. Sin embargo, no puedo negar que la jugada de repetir concepto tiene toda la lógica del mundo, especialmente después de haber podido profundizar en todo el catálogo que ha ido atesorando Nintendo Switch 2 a lo largo de este primer año de vida. Nintendo Switch parece un juguete comparada con su sucesora. No lo digo solamente en el aspecto (cuyo diseño negro más premium me parece todo un acierto), sino en las capacidades técnicas que ostenta.
Al contrario que Wii U, Switch 2 sí que ha demostrado ser un salto. El enfoque en unas mayores capacidades ha permitido poder disfrutar de juegos que hasta ahora parecía imposible ver en una consola que ni llega a los 2 cm de ancho. ¿Quién nos iba a decir que íbamos a estar jugando a títulos como Pragmata, Resident Evil Requiem, Yakuza Kiwami 3 o Final Fantasy VII Rebirth en una máquina como esta? La brillante idea que fue Switch ha evolucionado para hacer mucho más atractivo el formato portátil gracias a esos juegos que siempre le faltaron al modelo original. Es cierto que se hacen algunos sacrificios con estos ports, pero poder disfrutar de esos AAA third party dónde quieras es algo digno de tener en cuenta.
Y gracias a eso he ido aproximándome un poco más a Switch 2 hasta tener claro que es la abanderada del presente y del futuro (más sabiendo que PlayStation también trabaja en una portátil). Parece el formato más apropiado ahora mismo y solamente quedan un par de ladrillos que colocar para que todo se asiente. Esos ladrillos dependen única y exclusivamente de la gran N. A Switch 2 le faltan un par de títulos vendeconsolas a lo Zelda Breath of the Wild o Super Mario Odyssey.
Porque sí, se puede achacar a la compañía que nos haya faltado un juego de este calado. ¡POR FAVOR, quiero un nuevo Kid Icarus! Aún así, creo que los exclusivos que se han lanzado han sido mucho más constantes que los de las otras dos grandes (Sony y Microsoft) y muchos son tan particulares como dignos de probarse. Hablo de Yoshi and the Mysterious Book, Kirby Air Riders o Pokémon Pokopia. No tienen tanto empaque, pero merecen una oportunidad. ¿A ese precio?
Bueno eso es otro cantar que menciono un poco más adelante. Más con lo que me quedo es que cuando Switch 2 llegó no pensaba que en un año estaría hablando de forma tan positiva de Nintendo... Te lo aseguro. Solo se le puede reprochar que algunas de las novedades de la consola no hayan tenido impacto.
Ya se veía venir, pero eso no es excusa. El modo ratón o la cámara no tienen peso ni relevancia. Esto y la política de precios (cobrando Switch 2 Edition a 80 euros), el formato Game Key-Card, la preferencia por lo digital y la subida de precio de la consola, es lo que empaña ligeramente un año que puede ser más discreto que el de la primera Switch en cuanto a nombres, pero que ha asentado las bases de algo grande. Siembra y recogerás.
Su tecnología es un acierto, pero su catálogo aún ha de convencerme: Daniel Quesada Tengo que reconocer que yo no soy el público objetivo de Switch 2. Poseo todas las consolas actuales y, a la hora de lanzarme a por un juego multiplataforma, acabaré prefiriendo PS5 o Xbox Series X/S, por el mero hecho de que ahí va a rendir mejor. Eso nos lleva al mantra "esta consola no tiene sentido, ¿para qué jugar a la peor versión posible del juego?" que tanto se repite últimamente. Pero creo que se parte de la premisa equivocada: no todo el mundo tiene todas las consolas y, si va a elegir una sola, ¿por qué no una que se pueda llevar a cualquier lado?
Sí, los juegos se ven peor, pero están lo suficientemente bien como para que pueda ganar el argumento "lo puedo disfrutar en la piscina este verano" frente al ray tracing o el número de píxeles. En ese sentido, para mí está haciendo más por la consola una Capcom en estado de gracia (magníficos, los ports de Resident Evil Requiem y Pragmata) que la propia Nintendo. Estas conversiones demuestran que la consola tiene una versatilidad y potencia más que meritorias. Y lo de Capcom me lleva a mi queja principal: lo que necesito para que la consola me atraiga de verdad son juegos originales, exclusivos y potentes.
A día de hoy, solo Donkey Kong Bananza me ha llamado la atención como exclusivo. Juegos como Yoshi and the Mysterious Book o Tomodachi Life (que es de la primera Nintendo Switch, pero que funciona en Switch 2 gracias a la retrocompatibilidad) me parecen muy simpáticos y bonitos, pero no me harían gastarme la pasta que cuesta la consola. Bueno, puede que algún multiplataforma que no sea especialmente exigente en lo técnico me sirva en Switch 2 en vez de en otra consola (otro acierto de esta "generación" nintendera es el lanzamiento simultáneo, en vez de tener que esperar un año o más), pero por ahora no está siendo la norma. Es curioso, pero al final los añadidos de Switch 2 no me han interesado mucho: el modo ratón funciona bien, pero me da "pereza" (vago que es uno) si voy a jugar casi siempre en modo portátil y game chat me parece algo super anticuado, que pruebas una vez y se acabó.
Pero lo esencial, lo "core" de la consola está muy bien: su facilidad para pasar de portátil a sobremesa, su potencia bien ajustada y una pantalla que, aunque no sea lo último en tecnología, se ve realmente bien. Solo necesito eso y unos juegos exclusivos que se conviertan en mi nuevo amor de verano. Un primer año mejorable, pero un futuro esperanzador: por Álvaro Alonso Este primer año de Nintendo Switch 2 me ha dejado sentimientos encontrados. Por un lado, el hardware me gusta a todos los niveles: el diseño de la consola es precioso y mucho más robusto que el de su predecesora.
Gracias a la pantalla de mayor calidad y resolución y los mandos más grandes (y, por el momento, sin atisbos de drift), es un gustazo jugar a cualquier cosa, sea en TV o en modo portátil... que sigue siendo uno de sus grandes atractivos y factores diferenciales. Sin embargo, a nivel de catálogo creo que ha dejado un poco que desear. Ojo, que no se puede decir que no haya tenido juegos; siendo objetivos ha tenido muchos juegos y muy buenos. Pero ya que esto es un artículo de opinión, puedo decir que la mayoría de juegos que se han lanzado no me han llamado demasiado o se han quedado lejos de MIS expectativas (lo de Metroid Prime 4 todavía duele). ¿Estoy siendo demasiado exigente?
Quizás, pero tenemos el precedente de la primera Nintendo Switch, que tuvo un primer año de infarto (pocas consolas pueden presumir de haber tenido un Zelda y un Mario en el año de lanzamiento). Es inevitable compararlo con el de Switch 2 y sentir que se ha quedado por debajo en ese aspecto. Muchas veces, me encuentro deseando tener "algo que llevarme a la Switch 2". Porque, por ahora, como su predecesora, está siendo la consola de los indies.
Y también de las Nintendo Switch 2 Edition, porque le estoy dando mucha caña a las versiones mejoradas de los juegos lanzados para su predecesora (Nintendo, no sé a qué esperas para sacar una versión mejorada de Metroid Dread). Pero, aun así, soy muy optimista. Creo que la consola tiene por delante un segundo año que no sólo va a estar a la altura, sino que lo va a reventar en todos los aspectos: Star Fox, Fire Emblem: Fortune's Weave, Splatoon Raiders, The Duskbloods, Pokémon Viento y Oleaje, Zelda Ocarina of Time Remake (?) y ese nuevo Mario 3D que está más que cantado. Y eso sin contar el gran apoyo que las compañías third party le están prestando, demostrando que es una consola muy capaz.
Si mantienen todo eso y añaden alguna sorpresita (que seguro que habrá), dentro de un año me leeréis por aquí diciendo que Nintendo Switch 2 es la mejor consola de la historia. Nintendo Switch 2 ya es la consola con la que más juego (por Alberto Lloret) En estos 12 meses, Nintendo Switch 2 se ha convertido en la consola que más uso, y con una gran diferencia. Ya no es solo por trabajo, que también (me he metido entre pecho y espalda un gran número de ports de juegos disponibles en otras consolas, como los recientes Final Fantasy VII Rebirth o Indiana Jones y el Gran Círculo), sino porque para mí tiene algo que ni PlayStation, ni Xbox me ofrecen hoy día. Sí, hablo de la portabilidad.
De poder jugar en cualquier sitio. De aprovechar hasta una sentadilla en el trono. Switch me ganó por lo mismo, y su sucesora repite, sólo que ahora, con juegos que Nintendo antes ni podía esperar ver en su consola. Lo de Resident Evil Requiem o Pragmata es el mejor ejemplo: en las manos de un estudio hábil, que optimiza los juegos para el hardware, consiguen que cante la traviata.
Y para alguien que pasa delante del ordenador trabajando más horas de las que podría reconocer, una consola portátil me permite no solo disfrutar lejos de una pantalla, sino aprovechar los viajes y desplazamientos aunque sea para ir al médico... Y gracias a Nintendo Switch Online también ha traído de vuelta a GameCube y Virtual Boy, ¿qué más se le puede pedir? Pues... por ejemplo, Wii o Nintendo DS. Luego está el tema de la potencia: juego en todas las plataformas, y sí, aunque Switch 2 no tenga el brilli brilli del ray tracing que puedo tener en PC (con una tarjeta que cuesta más del doble que la propia consola), la calidad gráfica me parece más que suficiente, y un salto bastante importante respecto a la anterior generación.
Después está el catálogo: qué queréis que os diga, os reto a que me demostréis que PlayStation o Xbox, con todos los estudios que tienen, son capaces de igualar el ritmo que lleva Nintendo, que casi no hay mes que no lance un exclusivo. No serán caras superproducciones como God of War Laufey, Marvel Lobezno o Forza Horizon 6, que se lo juegan todo a la baza de los gráficos... pero pequeñas joyas como Donkey Kong Bananza o Yoshi and the Mysterious Book me parecen títulos más que interesantes para pasar un gran rato, y divertido, con la consola. Y no he mencionado Mario Kart World, Hades II o Pokémon Pokopia, ni pequeñas joyas indie de terceros como Mina the Hollower, Hollow Knight Silksong o Elementallis, que me motivan mucho más a jugarlos en portátil por el problema de tiempo que he comentado antes... Tan sencillo como darle al botón de encendido, y seguir donde lo dejé, sin tener que esperar a que arranque la consola.
Claro que no todo es perfecto. Como coleccionista de juegos, y aunque he picado con unas cuantas, sigo sin querer el formato de las Tarjetas Llave: quiero todos los datos en el cartucho, aunque eso implique pagar 10 euros más. No quiero una tarjeta con un aire que, dentro de 20 años, sea solo un trozo de plástico inútil. Entiendo que es una solución intermedia, y tienen la ventaja de que se pueden vender... pero he dejado de comprar ciertos juegos de PS5 y de Xbox justo por eso, por no contener los datos (sin mencionar el tema de las actualizaciones, que también desvirtúan el físico).
Del precio de las novedades, a 80 euros, creo que poco hay más que decir, aunque por suerte no es algo que se haya estandarizado. No le he sacado especial partido a algunas de sus novedades más sonadas, como GameChat (a ver si haciendo el indio como furro en Star Fox me animo) y tampoco le veo sentido ponerlo tras un muro de pago, con un botón dedicado en el mando, si no es una característica común para todo el mundo (y no todo el mundo está dispuesto a pagar por ello). Y, aunque le veo el sentido al modo ratón, prefiero un "ratón de verdad", que ergonómicamente me resulta más cómodo. ¿GameShare? Sí, pero lo quiero a pantalla completa... aunque al menos puedo jugar incluso con gente que no tiene Switch 2.
A modo de resumen, claro que el primer año de vida de Switch 2 no ha sido tan espectacular como el de Switch 1, pero tampoco es la debacle sin juegos que muchos están pintando. No está de más recordar que muchos de los juegos de Switch 1 fueron versiones "recicladas" de Wii U, como Mario Kart 8 Deluxe, su juego más vendido, o que llevaban años en desarrollo, como Zelda Breath of the Wild. En esta ocasión, ya no quedaba nada por reciclar, o más bien poco y no tan sugerente (o tendría que ser de otras consolas, como 3DS...) y no creo que fuera la solución. La clave está en dar tiempo a los estudios de Nintendo para que preparen los bombazos que venderán la consola sola, como Zelda Ocarina of Time Remake, el siguiente Mario 3D, un nuevo Xenoblade o, por qué no, Luigi's Mansion 4.
Si llegan en estos 12 meses, quizá la percepción sea muy distinta dentro de un año. Recuperando a viejos socios y apostando por la creatividad (por Rafael Aznar) El tiempo vuela y, con la tontería, hace ya un año que Switch 2 está entre nosotros. Quizá no es mucho tiempo dentro de los ciclos generacionales del mundillo consolero (cada vez más largos, además), pero estos doce meses me han parecido bastante significativos del modus operandi que puede seguir Nintendo a corto y medio plazo. En ese sentido, las últimas consolas de la Gran N, desentendidas de la carrera técnica con Sony y Microsoft, habían dejado a la compañía de Kioto compitiendo en su propia liga, para bien y para mal.
Los catálogos de Wii, Wii U y la primera Switch, igual que los de DS y 3DS, dependieron hasta el extremo de los juegos de la propia Nintendo y de los acuerdos de exclusividad que se pudieran firmar con otras compañías. Sin embargo, con Switch 2, las third parties han vuelto en masa al redil. Ha ayudado a ello el hecho de que los saltos generacionales ya no sean como los de antes. PS5 y Xbox Series X|S no han supuesto una gran evolución respecto a sus predecesoras, de modo que, con Switch 2 (más potente que una Switch 1 que ya llegó justita en su día), se ha estrechado esa brecha, casi insalvable durante los últimos veinte años.
Por eso, lo que más me ha sorprendido de este primer año de Switch 2 ha sido su atracción multiplataforma, como si hubiéramos vuelto a los tiempos de GameCube, una consola cuyo catálogo, por cierto, se está recuperando, muy poco a poco, a través de la suscripción a Nintendo Switch Online + Paquete de expansión. En apenas un año, la nueva consola híbrida ha recibido, al mismo tiempo que PS5 y Xbox Series X-S, juegos tan exigentes como Resident Evil Requiem, Pragmata, Dragon Quest VII Reimagined, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties... A eso, cabe añadir las conversiones de juegos preexistentes, como Final Fantasy VII Remake y Rebirth, Indiana Jones y el Gran Círculo, Hogwarts Legacy, Assassin's Creed Shadows, Cyberpunk 2077, Split Fiction, Street Fighter 6... Y eso sin contar con que, en el futuro, llegarán bombazos como Call of Duty: Modern Warfare IV o Tomb Raider: Legacy of Atlantis.
Quizá no sean las versiones más potentes de esos juegos, pero la ventaja de jugar en modo portátil es toda una golosina. La única pega a ese respecto es la mala costumbre que han cogido casi todas las third parties de que sus juegos físicos sean, en realidad, esas cuestionables tarjetas llave que, simplemente, son una licencia para poder acceder a la versión digital del juego. Eso sí, en su descargo, hay que decir que no son tan diferentes de esos blu-ray de otras consolas que, en realidad, tampoco incluyen el juego completo y obligan a realizar una descarga... En cuanto a los juegos exclusivos, yo destacaría el equilibrio que ha habido en estos doce meses entre cantidad, calidad y creatividad.
Sacar la consola junto a Mario Kart World fue una apuesta ganadora, sabiendo lo bien que funcionó Mario Kart 8 Deluxe en la primera Switch. Quizá haya faltado otro vendeconsolas, pues Donkey Kong Bananza, aun siendo un juegazo, no creo que tenga ese estatus entre el gran público. Pero eso es un indicativo claro de la que parece ser la estrategia de Nintendo. En 2025, se apoyó en Mario Kart para vender consolas.
En 2026, todo apunta a que lo hará con el rumoreado remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Y, en 2027, jugará la carta de Pokémon Viento-Oleaje... y, supuestamente, la de un potencial Mario tridimensional. Quizá es un ritmo lento, pero es justo decir que, al menos durante este primer año, ha habido una cantidad de producciones de clase media-alta que ya quisieran para sí la mayoría de compañías del sector en estos tiempos de desarrollos eternos y escasa creatividad. Ahí están Yoshi and the Mysterious Book, Kirby Air Riders, Pokémon Pokopia, Hyrule Warriors: La era del destierro, Mario Tennis Fever...
Y ya están muy cerca el remake de Star Fox, Splatoon Raiders, Fire Emblem: Fortune's Weave o The Duskbloods. A eso, cabría añadir los juegos intergeneracionales que ha habido (como Leyendas Pokémon: Z-A y Metroid Prime 4: Beyond, aunque este último ha sido muy criticado) o las versiones remasterizadas o ampliadas de juegos de la primera Switch (como las de Zelda: Breath of the Wild, Zelda: Tears of the Kingdom, Super Mario Bros Wonder, Animal Crossing: New Horizons, Super Mario Party Jamboree, Xenoblade Chronicles X o Kirby y la tierra olvidada). Todo se puede mejorar, por supuesto, pero, desde luego, a mí este primer año me ha parecido un excelente punto de partida. Eso sí, para después de julio, el horizonte de Switch 2 es un misterio, así que habrá que ver qué trae consigo el supuesto Nintendo Direct que tiene que celebrarse dentro de unos días.