Bloomberg Línea — El Gobierno de Belice decretó una moratoria temporal de seis meses sobre la aprobación y construcción de cualquier estructura que exceda los 45 pies de altura (unos 13,7 metros) o que tengan más de tres pisos en cuatro comunidades costeras. La medida, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 19 de mayo, abarca a Caye Caulker, Hopkins, la península de Placencia y Sittee River Village. Según las autoridades, la moratoria se implementó para dar un tiempo suficiente para consultas públicas exhaustivas y evaluaciones técnicas sobre el impacto del desarrollo de alta densidad y verticalidad en estas áreas. Esta decisión se suma a la suspensión de un año sobre permisos para la construcción de muelles, aprobada en marzo pasado, lo que evidencia un esfuerzo gubernamental más amplio para regular el desarrollo costero y controlar la expansión en zonas vulnerables.
El representante del Área de Belize Rural South, André Pérez, y quien además ha sido uno de los defensores de la iniciativa, destacó su objetivo de preservar la identidad local. “Caye Caulker es muy especial en términos de la sencillez que queremos mantener. No queremos que el desarrollo excesivo se apodere del lugar y que los rascacielos lo invadan, ya que eso pondría en peligro el encanto de la localidad”, dijo Pérez. El funcionario agregó que ya se están llevando a cabo debates sobre los controles de desarrollo en San Pedro, en la isla de Ambergris Caye, y otras comunidades costeras podrían enfrentarse a normativas urbanísticas similares en el futuro. La decisión ha generado reacciones encontradas entre la comunidad.
Para el contratista Dennis Flyrod Bender, radicado en Cayo Corker, “el desarrollo debe controlarse, pero no eliminarse, ya que proporciona ingresos a la mitad de las personas que han llegado aquí. Son ciudadanos beliceños cuyo bienestar también debe tenerse en cuenta”. También surgieron voces que indicaron que limitar la altura no es suficiente si no se controla la calidad estética: “Hay demasiadas estructuras cuadradas, sin vida y sin identidad arquitectónica que reflejen el alma de la isla”, señaló Mariani Riv, fundadora de EverGlobe Agency, en relación al panorama de Caye Caulker. Mercado inmobiliario El debate sobre la limitación de la altura de los edificios cobra relevancia ante el dinamismo que ha experimentado el sector recientemente.
En los dos últimos dos años, el país de 400.00 habitantes ha visto una recuperación del turismo y la inversión extranjera directa, lo que podría elevar el valor del mercado residencial a unos US$10.310 millones para 2029, con una tasa de crecimiento anual de 4,84%, según un informe de The Bristol Collective, con sede en Canadá. El análisis destaca entre los aspectos positivos las ventajas fiscales, la estabilidad monetaria y la creciente demanda de jubilados y nómadas digitales. Zonas costeras como Ambergris Caye y Placencia registran una revalorización del 9% al 14%, impulsada por el turismo, mientras que las regiones del interior, como el distrito de Cayo, atraen a compradores interesados en el medio ambiente con precios de entrada más bajos, pero que requieren de paciencia para obtener rendimientos. Pese a las oportunidades, el reporte describió al país como “un entorno estable pero imperfecto.
Los beneficios fiscales y los atractivos del estilo de vida son reales, pero también lo son las amenazas medioambientales, las deficiencias en infraestructuras y la dependencia” de los compradores estadounidenses. La firma de asesoría destacó que el mercado inmobiliario de Belice “es adecuado para inversores pacientes y diversificados que se enfocan en inversiones a largo plazo, no en ganancias rápidas” y recomendó “una diligencia debida exhaustiva, que incluya verificaciones de títulos de propiedad y evaluaciones de riesgo”.