¿Por qué Cosita, la perrita que era de Silvia Pinal, tuvo mejor final que la mítica casa del Pedregal?

¿Por qué Cosita, la perrita que era de Silvia Pinal, tuvo mejor final que la mítica casa del Pedregal?

En la repartición de la herencia de Silvia Pinal, quizá el elemento más llamativo ha sido la mansión del Pedregal, la cual fue construida desde cero por la Diva del Cine Mexicano. Pero incluso más valioso, por lo menos emocionalmente, ha sido la mascota que acompañó a la actriz durante su última década de vida: una perrita llamada Cosita y que solía aparecer incluso en algunas sesiones de foto, como en la que se muestra aquí en la portada de este número especial de TVyNovelas. Mientras los herederos buscan solucionar una forma equitativa de repartir la mansión, Cosita ya encontró una nueva casa, nueva dueña oficial y nuevo local de comida. TE RECOMENDAMOS: Karina Yapor frente a Gloria Trevi y María Raquenel: Tras 26 años las llama “CAPTORAS” ¿Qué pasó con Cosita, la mascota de Silvia Pinal?

Luis Enrique, Sylvia Pasquel y Alejandra Guzmán descubrieron, tras la muerte de su madre, que la mansión no solamente era muy cara en su mantenimiento sino que requería de muchos arreglos. Así que pensaron que una forma de hacer una justa repartición de esa riqueza era venderla, ya que el dinero es más fácil de repartir que una mansión. Alejandra Guzmán ya anunció la venta de la mansión, lo cual ha generado críticas de algunos fans de La Pinal pero también de Efigenia Ramos, colaboradora de la actriz que la acompañó desde los años 90 hasta su muerte. Efigenia cuenta que para doña Silvia, la mansión era tan importante que incluso cuando ya estaba enferma se planteó la posibilidad de que se fuera a vivir a un departamento más pequeño pero ella siempre lo rechazó.

A diferencia de la mansión, Cosita, que vivió en ella junto con Pinal, tuvo un destino más favorable: se la quedó la misma Efigenia. “Ya puedo decir que es mía oficialmente. Y de hecho, mi nuevo local de comida se llama Bistro Cosita, en honor a ella”, contó Ramos durante la inauguración del local al que se niega a llamar restaurante ya que, dice, es muy pequeño.