Álex Remiro, portero de 31 años de la Real Sociedad que acaba contrato en 2027, sigue siendo una de las principales opciones que maneja el FC Barcelona para reforzar una portería que compartiría con Joan Garcia (25) y Wojciech Szczesny (36). MD ya informó que el guardameta del equipo donostiarra tiene intención de cambiar de aires sin que eso sea una obligación ni una exigencia a día de hoy. Simplemente es una idea que contempla en este momento determinado de su carrera. La derrota contra el Valencia 3-4 en Anoeta en la penúltima jornada de Liga fue su último partido.
La Real, conocedora de sus intenciones, está dispuesta a escuchar ofertas y el entorno del portero aportó un interés del Nápoles, siempre con el Barça a la expectativa y, de momento, con acercamientos sin mover ficha de forma oficial. Buena parte del origen del interés de los partenopeos en Remiro viene del entrenador de porteros español que tienen hace tiempo, Alejandro Rosalén. Paralelamente, este diario añade que Pellegrino Matarazzo, técnico de la Real, ha pedido un portero alemán, señal de que ya cuenta con la salida de Remiro porque Marrero, héroe de la Copa del Rey, seguirá seguro. El staff llevó a la mesa de la dirección deportiva nombres de porteros alemanes de varios clubs, como Friburgo y Augsburgo, entre otros.
Buceando en las posibilidades, podrían ser varios como Noah Atubolu (24 años), Florian Muller (28), Finn Dahmen (28), Bernd Leno (34), Steven Benda (27), Stefan Ortega (33) u Oliver Baumann (36). En el caso de Remiro, la opción del Nápoles sigue sobre la mesa. El problema es que Alex Meret (29), el portero que debería llegar a la Real a través de un ‘intercambio’, no tiene demasiado clara la operación y eso complicaría las cosas. Es, de las cuatro partes del puzzle, la que menos ve el encaje por no terminar de convencerle recalar en la Real de momento.
Nápoles y Real no se han sentado a negociar pero sí se han mensajeado dirigentes importantes. Jokin Aperribay tampoco tiene ninguna prisa, al igual que Remiro, y no descarta incluso que se quede porque está contento con su trayectoria y profesionalidad. El portero de Cascante (Navarra), mientras, desconecta dos semanas de vacaciones.