En representación de los hombres y mujeres que defienden la justicia, soberanía y hermandad inquebrantable entre los pueblos de Bolívar y Martí, la organización aseguró que quienes pretenden sancionar la dignidad se estrellarán, una y otra vez, contra el muro de la unidad, la resistencia creativa y el patriotismo del pueblo cubano. Denunció que esta nueva arremetida es “otro coletazo” desesperado de quienes han fracasado durante más de seis décadas en su intento de doblegar a la digna Revolución cubana. El ensañamiento imperial pretende golpear pilares fundamentales de la sociedad y la institucionalidad cubana, dictando pretendidas «sanciones» contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, digno continuador del legado del Comandante en Jefe Fidel Castro y del General de Ejército Raúl Castro, señaló. La nota consideró que la agresión a familiares de dirigentes cubanos en un “acto cobarde y violatorio de los más elementales principios del derecho internacional, que demuestra la bajeza moral de los agresores”.
Subrayó que al sancionar a las heroicas Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y los combativos Comités de Defensa de la Revolución (CDR), organizaciones que nacieron del pueblo y para el pueblo, “atacan al escudo moral y organizativo de la isla”. Asimismo, valoró de repudiable la agresión al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a la Agencia de Viajes Amistur, dedicadas a promover la amistad entre los pueblos de Cuba y del mundo a través de la paz y el intercambio cultural, con la motivación de que miles de personas conozcan la realidad cubana. En el caso de la Minera La Victoria S. A., empresa encargada de ejecutar importantes proyectos de extracción de oro y metales preciosos, el gobierno de Estados Unidos, pretende generar el aislamiento internacional, afectar el acceso a divisas convertibles y ahuyentar la inversión internacional en Cuba, refirió.
Estas medidas, afirmó, “carecen de total legitimidad” y son el vivo reflejo de la frustración de un imperio que no tolera la existencia de un país libre y soberano a pocos kilómetros de sus costas. Remarcó que al atacar al ICAP, a la Minera La Victoria y a la empresa Amistur, buscan asfixiar la economía y aislar a Cuba; y con la agresión a las FAR, a los CDR y al presidente Díaz-Canel, “intentan quebrar la moral de un pueblo que ya ha demostrado ser inquebrantable”. Desde Venezuela, una Patria que también sufre en carne propia el criminal asedio de las mal llamadas «sanciones», entendemos perfectamente la naturaleza de este libreto agresor, expresó. La nota resaltó que la solidaridad entre Cuba y Venezuela es de “principios y ninguna orden ejecutiva ni amenaza imperial podrá mermar los lazos que nos unen”.
El movimiento solidario exigió el cese inmediato del bloqueo económico, comercial y financiero, la “exclusión de Cuba de la infame y arbitraria lista de estados patrocinadores del terrorismo”, y el levantamiento de todas las medidas coercitivas unilaterales que atentan contra los derechos humanos de todo un pueblo. ¡A mayor agresión, mayor solidaridad y hermandad! Cuba no está sola, ni lo estará jamás, concluyó. mem/jcd