El BOE lo hace oficial: el bloqueo automático de SMS sospechosos se retrasa a septiembre

El BOE lo hace oficial: el bloqueo automático de SMS sospechosos se retrasa a septiembre

El Gobierno ha retrasado hasta el 15 de septiembre de 2026 una de las medidas clave contra las estafas por mensajes de texto: el bloqueo de SMS, MMS y RCS que usen alias no inscritos habilitado por la CNMC. Esto debería haber estado activo desde el 7 de junio, pero ya se intuía que no iba a ser así. Ahora el BOE lo hace oficial y publica una modificación de la Orden TDF/149/2025 para ampliar el plazo por la complejidad técnica y operativa del proceso de carga masiva de alias. El bloqueo no desaparece: se retrasa Como ya sabemos, la idea es clara, evitar que los ciberdelincuentes suplanten nombres de bancos, empresas de paquetería, administraciones u otras entidades en mensajes fraudulentos.

Para ello, se ha creado un registro en el que las compañías deben darse de alta. Todos los SMS, MMS o RCS que vengan desde cuentas no registradas para usar ese identificador, deberán ser bloqueados obligatoriamente por nuestro operador de telecomunicaciones. El problema es que esto estaba previsto para el 7 de junio de 2026, ya que la Orden TDF/149/2025 establecía que esas obligaciones producirían efectos a los quince meses de su entrada en vigor, que fue el 7 de marzo de 2025. Ahora, la medida ha sido retrasada 3 meses más y se fija el 15 de septiembre de 2026.

Es decir, sigue adelante sin modificaciones, pero las empresas, proveedores y operadores tendrán más tiempo para completar el registro y evitar bloqueos indebidos. Qué es un alias en un SMS Para que entendamos bien la medida, hay que dejar claro lo que se define como alias. En este caso, es el nombre que aparece como remitente de un mensaje en lugar de un número de teléfono. Si un mensaje viene de un banco, una empresa de reparto, una administración pública o una compañía eléctrica, muchas veces no ves un número, sino un identificador comercial.

Esto es útil para comunicaciones legítimas, pero se ha aprovechado para el fraude. Los ciberdelincuentes saben ya perfectamente cómo suplantar estos alias y hacer parecer que sus mensajes son legítimos. Con ello, envían enlaces maliciosos, falsas alertas bancarias, avisos de paquetes inexistentes o supuestas notificaciones administrativas. Con la existencia de un registro oficial de la CNMC en el que solo puedan inscribirse las empresas con sus alias y teléfonos correspondientes, será casi imposible que nadie se haga pasar por ellas.

Si eso sucede, los operadores de telecomunicaciones deberán bloquear ese mensaje antes de que nos llegue. El riesgo que quiere evitar el Gobierno El retraso tiene una explicación, aunque muchos no entendemos cómo 15 meses no son suficientes para poner en marcha un registro nacional de alias. Dejando esa opinión personal de lado, tenemos que quedarnos con lo que dice el Gobierno. En este caso, en el BOE advierten que “un despliegue precipitado podría provocar el bloqueo indebido de alias legítimos.

Eso perjudicaría a las entidades emisoras y también a los ciudadanos, que podrían dejar de recibir comunicaciones relevantes o necesarias”. Esto afectaría directamente a “mensajes sensibles como citaciones, recordatorios o notificaciones del ámbito sanitario, así como comunicaciones relacionadas con procedimientos y citas administrativas”. Si esos mensajes se bloquean por error, podrían afectar a los derechos y obligaciones de los ciudadanos.