Bloomberg Línea — Los países integrantes del Escudo de las Américas, la alianza creada por Estados Unidos junto con 12 gobiernos latinoamericanos, expresaron este viernes su respaldo al presidente boliviano Rodrigo Paz y denunciaron lo que calificaron como intentos de desestabilización contra su gobierno, en medio de las protestas y bloqueos de carreteras que afectan a distintas regiones del país desde hace más de un mes. Ver más: Día 36 de bloqueos en Bolivia: ¿cuántos hay en este momento? En una declaración conjunta difundida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, los trece miembros de la coalición afirmaron que existen “esfuerzos continuos por derrocar” al Gobierno de Paz y defendieron la legitimidad democrática del mandatario, elegido en los comicios celebrados el año pasado. El pronunciamiento fue suscrito por los Gobiernos de EE.UU., Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, que integran el mecanismo regional creado formalmente en marzo pasado, con el objetivo declarado de reforzar la cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Los países firmantes señalaron que los bloqueos de carreteras han afectado la distribución de alimentos, medicamentos y otros suministros esenciales para la población boliviana, acciones, que según el comunicado, buscan obstaculizar el funcionamiento normal del país y revertir “la decisión que la mayoría de los bolivianos tomaron en las urnas para dejar atrás dos décadas de gobiernos corruptos”. La declaración también sostuvo que algunas de las protestas estarían siendo financiadas con recursos procedentes del narcotráfico y del crimen transnacional. En ese sentido, los miembros de la coalición pidieron que quienes promuevan o financien actividades ilegales rindan cuentas ante la justicia. Al mismo tiempo, los países instaron a los sectores que “tengan reclamos legítimos” a aprovechar “la disposición del gobierno al diálogo”.
Asimismo, exhortaron a evitar que las reivindicaciones sociales sean utilizadas con fines políticos por grupos que buscan recuperar espacios de poder al margen de los mecanismos democráticos. La tensión persiste El pronunciamiento internacional se da en medio de una creciente tensión política y social en Bolivia, donde diversas organizaciones mantienen cortes de rutas desde hace un mes. Entre los grupos que impulsan las movilizaciones figuran la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia de Paz. Ver más: Qué es un estado de excepción y por qué Rodrigo Paz podría decretarlo en Bolivia Las protestas han generado problemas de abastecimiento en varias regiones del país y han afectado el transporte de mercancías, combustibles y productos básicos.
El Gobierno sostiene que los bloqueos están provocando graves daños económicos y dificultan la prestación de servicios esenciales. De acuerdo con cifras citadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Defensoría del Pueblo, al menos diez personas han fallecido durante la crisis. Siete de ellas murieron debido a la falta de atención médica oportuna asociada a las restricciones en las carreteras, mientras que otras tres fallecieron en incidentes vinculados a los enfrentamientos registrados durante las protestas. Ante la persistencia de los bloqueos, Paz ha advertido que no descarta recurrir a mecanismos excepcionales previstos en la Constitución si la situación continúa deteriorándose.
El mandatario ha señalado que una eventual declaración de estado de excepción sería considerada como último recurso para garantizar el libre tránsito, el abastecimiento de combustibles y el funcionamiento de los servicios básicos.