Olmo se sincera sobre el Barça: balance de sus dos años, el futuro y la llegada de Gordon y los fichajes

Olmo se sincera sobre el Barça: balance de sus dos años, el futuro y la llegada de Gordon y los fichajes

Después de un inicio complicado en el Barça, por los problemas con la inscripción y las lesiones, este año se te ha visto disfrutando mucho más. Sí, sobre todo en esta segunda parte de la temporada. Antes no tuve la regularidad que me habría gustado. Tampoco es fácil volver, tener que parar otra vez y luego volver.

Ahora me encuentro bien. Me siento más libre y más suelto. Y creo que eso también se nota. También es época de mercado y ha vuelto a sonar el nombre de Dani Olmo vinculado a grandes clubs, como por ejemplo al Arsenal de Arteta. ¿Los culés deben preocuparse?

No, los culés pueden estar tranquilos. Por mi parte no hay nada que decir. Vuelvo a aquella entrevista aquí en el Olímpic. Te pregunté por el Barça y me sacaste el capote de una manera tremenda.

Ya iban detrás de ti, ¿no? No lo pensaba. Tampoco recuerdo si antes de la Eurocopa ya iban tan detrás de mí. Era algo que mis agentes estaban hablando, pero yo no pensaba en ello antes del torneo.

Conforme fueron pasando los partidos sí tenía algo más de información, pero hasta que acabó la Eurocopa no quise saber nada. ¿Cuándo viste que esta vez sí iba en serio y que era la buena para fichar por el Barça? Después de la Eurocopa. Cuando me dijeron: “Dani, no te hemos querido decir nada mientras estabas concentrado, pero que sepas que el Barça viene fuerte y esta vez viene de verdad”. Ahí me lo creí.

Y te diría que la visita de Deco a Leipzig fue cuando vi efectivamente el interés real y que me querían. ¿Y el Barça desde dentro era como te lo imaginabas? La magnitud, sí. Pero cómo funciona el club desde dentro es otro mundo. De puertas afuera es todo muy grande, muy “guau”, pero de puertas adentro es todo muy cercano y muy familiar.

Hay gente que lleva ahí toda la vida. Por ponerte un ejemplo, Carlos Naval. Pero también los fisios, los utilleros… Es como una pequeña familia y están a tu disposición para todo. Además, desde fuera da la sensación de que sois un grupo de amigos.

Esto parece un valor añadido. Sí. Muchos venimos de la cantera y tenemos un grupo muy sano. Y eso era una de las cosas que también me motivaban para venir.

Aparte de poder jugar con Lamine, Pedri, Gavi o Ferran en la selección, poder hacerlo cada fin de semana, entrenar con ellos y convivir. Al final eran mis amigos y solo los veía una vez cada dos meses cuando había parón. Todo eso también me motivaba. Sabía que era un grupo con el que se podía hacer algo grande y ganar muchos títulos ¿Qué es lo más difícil de jugar en el Barça?

La exigencia de tener que ganarlo todo. Es lo más difícil, pero también es algo a lo que te acostumbras. Sabes que tienes que estar siempre al pie del cañón, que tienes que rendir. Lo mínimo que espera la gente, lo que esperan todos los culés, es ganar.

Esa exigencia es una de las cosas más difíciles, pero también depende de la personalidad de cada uno y de los retos que se marque durante la temporada. Y es que la exigencia que nos ponen los culés y el club, también nos la ponemos nosotros mismos como jugadores. Habéis ganado dos Ligas, dos Supercopas y una Copa del Rey en muy poco tiempo. Pero siempre queda la sensación de que falta la Champions. ¿Qué os falta para llegar a ese nivel máximo de exigencia?

Falta muy poco. Yo creo que lo tenemos, pero al final son detalles, son matices, son goles, son centímetros. Tenemos todos esa espinita porque sabemos que podemos hacerlo y que podemos ganarla. Por eso nos dio tanta rabia el año pasado contra el Inter de Milán y este año contra el Atlético de Madrid, porque en mi opinión no eran equipos mejores que nosotros y podríamos haber estado, por detalles y matices, en la final.

Y la final es un partido. Luego, claro, el PSG hizo una Champions espectacular y el Arsenal también es un equipo muy bueno. Pero yo creo que este año podríamos haber estado ahí otra vez. Al final es experiencia que te llevas.

No es algo que nos guste ni con lo que nos conformemos. No nos conformamos con llegar a semifinales. Hay que seguir mirando hacia adelante y seguir mejorando. Somos un equipo muy joven y todos estamos seguros de que más pronto que tarde lo vamos a conseguir.

Nuestro objetivo va a ser siempre hacerlo el próximo año. Y para ello se está mejorando la plantilla. Está Gordon ya en Barcelona, se habla de Julián Álvarez, suena Bernardo Silva e incluso tu amigo Gvardiol. ¿Cómo ves todos esos nombres que se vinculan al Barça? Al final, los mejores jugadores tienen que jugar en el Barça.

Gordon es un fichaje que va a subir el nivel del equipo. Desde aquí darle la bienvenida, evidentemente, y desearle un buen Mundial, aunque no contra España. Son nombres de nivel mundial. Todo lo que venga para sumar y para subir el nivel del equipo será siempre bienvenido.

Antes hablabas de cómo te ha cambiado la vida. ¿Cómo haces para mantener los pies en el suelo? No soy muy peliculero (ríe). Si le preguntas a Eric o a Ferran, seguro que te dirán que llevo una película de locos, pero no te creas nada. Intento hacer las mismas cosas de siempre.

Si me apetece ir a tomar algo con mis amigos, voy. A lo mejor ya no puedo hacerlo exactamente igual y me tengo que poner una gorra, pero no pasa nada. Intento seguir disfrutando de las pequeñas cosas. Evidentemente, estar donde estoy implica ser más conocido y no poder hacer ciertas cosas con toda la normalidad que me gustaría, pero forma parte de ello y no pasa nada.

Para terminar. Si dentro de dos años nos volvemos a juntar aquí antes de la Eurocopa 2028, ¿qué te gustaría contarnos? Me gustaría contar la experiencia de cómo ganamos ese Mundial en Estados Unidos. Y de como logramos la Champions: cómo ganamos la sexta con el Barça.

Y alguna Liga más, claro. No hay dos sin tres, ni tres sin cuatro. Hay que seguir sumando. Ojalá dentro de dos años pueda contar que tenemos un Mundial, más Ligas y más Champions.