Perú define su presidencia en un balotaje marcado por la desconfianza

Perú define su presidencia en un balotaje marcado por la desconfianza

Perú celebrará este domingo el balotaje presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, en un proceso condicionado por las fallas logísticas y el prolongado escrutinio de la primera vuelta, que deterioraron la confianza en el sistema electoral. El próximo mandatario, mandataria, asumirá el cargo el 28 de julio por un periodo de cinco años. La votación del 12 de abril, con un récord de 35 candidatos, estuvo marcada por retrasos en la entrega del material electoral y la instalación tardía de mesas, lo que impidió votar a miles de ciudadanos. En algunos distritos de Lima, las autoridades extendieron la jornada a un segundo día.

El recuento oficial tomó más de un mes, alimentando denuncias de fraude por parte de algunos aspirantes, aunque la misión de observación de la Unión Europea afirmó no haber encontrado irregularidades. Las encuestas muestran a Fujimori y Sánchez prácticamente empatados, sin que ello permita anticipar un resultado. Más leídas El lunes 8 de junio será feriado bancario por Corpus Christi JPMorgan y Jefferies preparan visitas a Venezuela ante el renovado interés de los inversores Tasa de Cambio BCV 05 de junio de 2026: 563,2892 Bs/USD (+0,52%) Medidas para el balotaje Las autoridades anunciaron ajustes operativos para evitar la repetición de fallas, incluida la contratación de una nueva empresa logística para distribuir el material electoral y la creación de un comité técnico para identificar riesgos. El presidente del Jurado Nacional Electoral, Roberto Burneo, reconoció que la demora en la publicación de los resultados de abril afectó la confianza pública y derivó en la renuncia y posterior investigación del jefe de la ONPE.

Burneo advirtió que el anuncio oficial del balotaje podría tardar alrededor de un mes, debido a eventuales solicitudes de recuento. Propuestas de los candidatos Roberto Sánchez, aliado del expresidente Pedro Castillo, propone revisar concesiones mineras y de gas, elevar el salario mínimo un 33% e impulsar una nueva Constitución que amplíe el rol del Estado en la economía. Para moderar la inquietud de los mercados, incorporó al exministro Pedro Francke, quien aseguró que un eventual gobierno respetaría los contratos vigentes y promovería la inversión privada. Keiko Fujimori, que compite por cuarta vez por la presidencia, plantea priorizar la estabilidad macroeconómica y la protección de la propiedad privada.

Designó al exministro Luis Carranza, expresidente ejecutivo de CAF–Banco de Desarrollo de América Latina, para liderar su equipo económico, reforzando su orientación hacia políticas de mercado e infraestructura. Con información de Reuters