En junio de 2023, un usuario de Reddit contó cómo había conseguido ayudar a su padre durante un infarto siguiendo las instrucciones de ChatGPT. La IA le dijo cómo practicar un masaje cardíaco, le indicó la forma en que debía hacerlo y le recomendó el ritmo y los lugares exactos en los que aplicar presión. La ambulancia llegó, su padre se recuperó y, sorprendentemente, lo primero que hizo el hijo fue recomendar que nadie siguiera su ejemplo. Esta historia dice dos cosas al mismo tiempo: por un lado, ChatGPT puede ofrecer información útil en una emergencia; por otro, el propio protagonista, aunque salvó la vida de su padre, advirtió del riesgo de confiar en las instrucciones generadas por IA ante un problema tan grave.
Su argumento era el de las alucinaciones de la inteligencia artificial, esa tendencia de los modelos de lenguaje a generar respuestas con apariencia de certeza que pueden ser incorrectas o directamente inventadas. La IA entra en consulta… con matices El escenario ha cambiado bastante desde que surgió esta historia. En enero de 2026, OpenAI lanzó ChatGPT Health, un espacio específico para consultas de salud desarrollado junto con médicos y presentado como herramienta de apoyo, no como sustituto del profesional sanitario. La realidad de uso, sin embargo, apunta en otra dirección: ChatGPT se ha convertido en la app más utilizada para consultas de salud entre usuarios jóvenes al superar los 800 millones de usuarios semanales en noviembre de 2025.
El problema de fondo no ha desaparecido, ya que un estudio publicado en BMJ Open revaluó cinco de los modelos de IA más populares, incluidos ChatGPT y Gemini, y concluyó que el 50% de las respuestas relacionadas con salud contenían información imprecisa o potencialmente peligrosa. Los investigadores señalaron que los modelos tendían a alucinaciones y, en algunos casos, a la adulación: priorizaban las respuestas que se alineaban con lo que el usuario quería escuchar por encima de la precisión médica. El dilema que plantea la historia del padre no tiene una respuesta fácil. Ignorar la IA en una emergencia puede ser un error, pero seguirla a ciegas también.
Lo que sí tiene sentido es usarla como una herramienta de apoyo sin darle valor como fuente de diagnóstico. En una emergencia real, la primera llamada sigue siendo al 112, nunca al chatbot de turno. El propio usuario de Reddit lo resumió mejor que nadie: tuvo suerte, siguió las instrucciones al pie de la letra y su padre sobrevivió. Aún así, con todo eso, recomendó no seguir sus pasos, y eso dice mucho sobre el punto en el que estamos con la inteligencia artificial y la salud.
Vía | Mein-MMO En 3DJuegos | Ni Copilot llega a tanto. ASUS responde a Microsoft con una IA tan potente que la usarás mientras juegas