Ya hablamos de él hace varios días como el rival de Forza Horizon, y por fin lo hemos visto en acción. Lo que en un comienzo se llamó Project Maverick, de Maverick Games, el estudio fundado por Mike Brown, uno de los máximos responsables de la saga Forza Horizon en Playground Games y director de Forza Horizon 5, ha dado paso a Clutch, un juego de conducción a medio camino entre lo arcade y la simulación que también le hace ojitos a Need for Speed con un pequeñísimo hilo narrativo. Un portento visual y de personalización de coches que ya tiene primer tráiler y ventana de lanzamiento. Conducción, mundo abierto y persecuciones con la policía, así es Clutch Quizá lo más curioso de Clutch sea su interés narrativo.
El modo historia seguirá a dos hermanos pilotos que compiten en el prestigioso torneo R1K, una competición con un siglo de historia. Sin embargo, el relato también explorará el lado más oscuro del automovilismo a través de la Midnight Collective, una comunidad clandestina donde la reputación, el estilo y las carreras ilegales tienen tanta importancia como la velocidad. Según sus responsables, los jugadores se verán envueltos en un entorno de alianzas, bandas rivales y situaciones impredecibles dentro de un mundo abierto ambientado en la Costa Azul y con elementos PvPvE. Pero, como este no es un juego narrativo per se, sino uno de conducción, toca hablar de lo importante: cómo es a los mandos.
En el apartado jugable, Maverick Games promete un mundo vivo donde, al estilo de Forza Horizon, nos iremos moviendo y participando en carreras para ganar posiciones en los rankings. Sin embargo, el lado más Need for Speed lo pone el hecho de que esto no es un festival de coches, sino un entorno urbano en el que competimos en carreras ilegales. Por eso, podremos estar disputando una prueba que, de repente, dé paso a una persecución policial, o participar en competiciones encadenadas a nuevas huidas y momentos caóticos pensados para sacar pecho de la conducción clandestina. Eso sí, quizá lo más interesante de todo es cómo Maverick Games entiende el coche como una extensión del jugador.
Bajo una versión modificada de Unreal Engine 5, el estudio ha incluido un motor de físicas completamente nuevo y propio que, sumado a las opciones de personalización, da un nuevo sabor al proyecto y lo aleja de Forza Horizon. Según explican sus autores, podremos modificar los aspectos externos del vehículo, desde el color y las piezas hasta los alerones, el capó o las luces de neón, pero también el interior, con cambios en el salpicadero, el volante o los asientos. "Son esos pequeños detalles humanos los que dan sabor a la personalización del juego", añade Brown. Detalles como colocar un vaso de cartón para el café, una lata de refresco o incluso un recibo de compra en el salpicadero. También podremos añadir elementos tan superficiales como una sudadera, ropa, una gorra o restos de comida, todo para que sintamos que nuestro personaje no es solo un avatar al volante, sino una extensión de nosotros mismos dentro del juego.
Y es que Brown ha explicado que el objetivo del equipo es dar un golpe sobre la mesa y fijar el "estándar de la cultura automovilística para la próxima década", una declaración de intenciones ambiciosísima, cuanto menos. Eso sí, aún tendremos que esperar para probar esta combinación de Forza Horizon y Need for Speed, pues no llegará hasta la primavera de 2027 a consolas y PC.