Coches Eléctricos ¿Es diferente un coche eléctrico a la hora de pasar la ITV que uno de combustión? Resolvemos las dudas, porque hay cosas que cambian y cosas que no Para los conductores primerizos que tengan su primer coche eléctrico el paso de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) genera dudas. La ITV de los coches eléctricos tiene similitudes y diferencias con la de los coches de combustión. Híbridos y Eléctricos 06/06/2026 12:30 Actualizado a 06/06/2026 12:30 La progresiva expansión del coche eléctrico está trayendo consigo nuevas preguntas entre los conductores que se compran su primer vehículo de baterías y una de las más habituales tiene que ver con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
Muchos propietarios se preguntan si un eléctrico tiene que pasar revisiones diferentes, si la inspección es más sencilla o incluso si existen ventajas específicas frente a los modelos de gasolina o diésel. La respuesta corta es que sí hay diferencias, pero no tantas como algunos imaginan. Lo primero que conviene aclarar es que los plazos son exactamente los mismos. Un coche eléctrico debe pasar su primera ITV a los cuatro años desde la fecha de matriculación, posteriormente cada dos años hasta cumplir diez años y, a partir de ese momento, de forma anual.
En este aspecto no existe ningún trato especial por el hecho de utilizar una mecánica de cero emisiones. Ningún vehículo está exento de pasar por la ITV. Componentes diferentes, revisiones diferentes La principal diferencia aparece en el tipo de pruebas que realizan los inspectores. Un vehículo eléctrico carece de motor térmico, sistema de escape, catalizador o filtro de partículas, por lo que algunas de las comprobaciones más habituales en los coches de combustión simplemente desaparecen.
La más evidente es la prueba de emisiones contaminantes, una de las causas más frecuentes de suspenso en los vehículos de gasolina y diésel. Al no generar gases de escape durante la circulación, los eléctricos están exentos de este control. Tampoco se realizan determinadas verificaciones relacionadas con el ruido del motor o con elementos mecánicos tradicionales como el embrague o la caja de cambios convencional. Esto simplifica parte de la inspección y, en algunos casos, puede reducir ligeramente el tiempo necesario para completarla.
Sin embargo, eso no significa que la ITV de un eléctrico sea mucho más sencilla o menos exigente. La gran mayoría de los elementos que se revisan son exactamente los mismos que en cualquier otro automóvil. Los técnicos siguen comprobando aspectos fundamentales para la seguridad vial como el estado de los neumáticos, la suspensión, la dirección, los frenos, el alumbrado, los cinturones de seguridad, los limpiaparabrisas o la carrocería. Además, los coches eléctricos incorporan algunos componentes específicos que también pueden ser objeto de revisión.
Entre ellos destacan el sistema de alto voltaje, los cables de alimentación, los conectores de carga y determinados elementos relacionados con la batería. Uno de los puntos cobra importancia es el sistema de frenos. Aunque pueda parecer contradictorio, los eléctricos pueden presentar algunas particularidades en este apartado debido al uso intensivo de la frenada regenerativa. Este sistema permite recuperar energía durante las deceleraciones, reduciendo el uso de los frenos convencionales.
Esto tiene su parte buena, ya que discos y pastillas duran más tiempo, pero como pueden pasar periodos más largos sin trabajar, pueden llegar a acumular suciedad, corrosión o presentar un desgaste irregular. El precio de la ITV de un coche eléctrico Otra pregunta que los conductores se hacen tiene que ver con el precio. Este depende de las comunidades autónomas, ya que cada una establece unas tarifas determinadas, pero no hay diferencias por ser un modelo eléctrico. Por norma general, en las ITV cuesta lo mismo que si fuera de gasolina, así que en ambos casos hablamos de un precio más asequible que la revisión de los coches diésel.
Por último, conviene recordar que los vehículos eléctricos deben acudir a la ITV con la misma documentación que cualquier otro turismo: permiso de circulación, tarjeta ITV y seguro obligatorio en vigor. Circular sin la inspección al día puede acarrear las mismas sanciones económicas que en cualquier vehículo de gasolina o diésel, es decir, 200 euros de multa que se pueden quedar en 100 euros con prontopago. Temas Coches Eléctricos