La presentadora kuwaití, identificada como Zeinab Dashti, recibió la pena de prisión después de que las autoridades del reino del Golfo Pérsico decretaran que el contenido publicado por ella en línea en redes sociales era proiraní. El Tribunal de Apelaciones de Kuwait confirmó recientemente el veredicto en su contra. El caso de Dashti se ha convertido en uno de los casos mediáticos más debatidos en Kuwait en los últimos meses. El caso ha llamado la atención de activistas pro derechos humanos y defensores de la democracia, especialmente en medio del empeoramiento de las restricciones y las medidas represivas contra periodistas y activistas políticos en el país árabe.
En un informe publicado el lunes pasado, Amnistía Internacional señaló que las autoridades de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG-integrado por los países árabes ribereños del Golfo Pérsico), entre ellos Kuwait, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Catar, Arabia Saudí y Omán, han realizado una amplia represión contra la libertad de expresión por compartir contenido en línea o expresar opiniones sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques de represalia iraníes a los sitios de los agresores en los países árabes. La oenegé destacó que desde Kuwait, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos y Catar emitieron comunicados oficiales anunciando la detención de cientos de personas por filmar y compartir vídeos, difundir clips que documentan la interceptación de misiles o publicar imágenes de los daños causados por proyectiles. Amnistía puso el acento en casos de represión en esos países árabes por expresar simpatía por Irán, o a compartir en línea contenido que exprese solidaridad con el pueblo iraní, o que llore al mártir Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei. El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra de agresión no provocada contra Irán que acabó con el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de miles civiles y varios comandantes militares de alto rango.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de contraataques durante 40 días, dirigidas contra objetivos militares estadounidenses e israelíes en toda la región, lo que provocó daños significativos. El 8 de abril se negoció un alto el fuego mediado por Pakistán, que se ha mantenido a pesar de las numerosas violaciones cometidas por Estados Unidos e Israel. En este contexto, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) lanzó el martes ataques de represalia contra la Quinta Flota Naval de EE.UU., en Baréin y una base estadounidense en Kuwait , tras un ataque estadounidense contra un petrolero iraní cerca del estrecho de Ormuz y una torre de telecomunicaciones en la isla de Qeshm, al sur de Irán. Falsa bandera: aclaraciones sobre vídeo del ‘ataque a aeropuerto’ en Kuwait El alto el fuego que se suponía era para negociar un acuerdo de paz definitivo ha sido reiteradamente violado por la parte estadounidense, al imponer un bloqueo naval a los puertos iraníes y lanzar ataques esporádicos contra el país persa. msm/tqi