Los coches chinos dejan de ser una rareza en España: el 43% ya los ve como alternativa a las marcas de siempre

Los coches chinos dejan de ser una rareza en España: el 43% ya los ve como alternativa a las marcas de siempre

Coches Eléctricos Los coches chinos dejan de ser una rareza en España: el 43% ya los ve como alternativa a las marcas de siempre Precio, tecnología y mejor percepción de calidad refuerzan el avance de los coches chinos frente a las marcas tradicionales. MG se mantiene como la marca china con mayor peso comercial en España, en un contexto de creciente interés por estos fabricantes. Daniel Vega 07/06/2026 14:00 Actualizado a 07/06/2026 14:00 La presencia de fabricantes chinos en el mercado español empieza a traducirse en un cambio claro de percepción entre los conductores. Según el último estudio del Observatorio Cetelem , un 43% de los españoles considera ya que los coches de marcas chinas pueden competir como alternativa real frente a los fabricantes tradicionales.

El porcentaje sube hasta el 47% entre los mayores de 55 años, uno de los grupos más exigentes en aspectos como confianza, postventa o durabilidad. El informe también recoge una mejora notable en la valoración general de estos vehículos. Un 54% de los encuestados califica su calidad como buena o muy buena, nueve puntos más que en 2025, mientras que en seguridad, el avance también es relevante: el 50% los considera seguros o muy seguros, frente al 42% del año anterior. Un 30% de los encuestados menciona el precio como principal motivo de compra.

El precio sigue siendo el principal argumento de compra El coste continúa siendo el factor que más pesa entre quienes se plantean adquirir un coche de una marca china. Un 30% de los encuestados menciona el precio como principal motivo de compra, siete puntos más que en 2025 y esta ventaja competitiva, en un mercado marcado por el encarecimiento del vehículo nuevo, se mantiene como uno de los elementos más relevantes. Aun así, el informe muestra que las marcas tradicionales todavía conservan una posición fuerte. En igualdad de precio y prestaciones, la mayoría de los consumidores seguiría optando por un fabricante convencional pero, sin embargo, un 19% elegiría un coche chino en esas mismas condiciones.

Ese porcentaje crece de forma clara entre los conductores más jóvenes. En la franja de 25 a 34 años, el 29% escogería un modelo chino si ofreciera el mismo precio y prestaciones que uno de una marca tradicional, por lo que este dato apunta a una mayor apertura generacional hacia nuevos fabricantes. La tecnología gana peso frente a otros factores La mejora de la percepción no se apoya únicamente en el precio y es que, al parecer, la tecnología aparece cada vez con más fuerza como motivo de compra. El 19% de los conductores afirma que se decantaría por un coche chino por sus avances tecnológicos, doce puntos más que en el ejercicio anterior.

También se reducen algunas de las barreras que tradicionalmente frenaban la decisión de compra. El porcentaje de consumidores que asegura no disponer de información suficiente baja diez puntos, mientras que la desconfianza hacia estas marcas cae siete puntos porcentuales respecto a 2025. Recambios, durabilidad y postventa siguen generando dudas Pese al avance en la percepción general, el estudio deja claro que aún existen reservas importantes. La principal preocupación es la disponibilidad de recambios, mencionada por el 37% de los encuestados.

Le siguen las dudas sobre la durabilidad, con un 35%, y la seguridad, con un 31%. La principal preocupación sigue siendo la disponibilidad de recambios. El servicio postventa también aparece como un punto sensible, citado por el 28% de los participantes. Estas dudas tienen especial peso entre los mayores de 55 años, que se muestran más críticos con la capacidad de las marcas chinas para ofrecer soporte, piezas y atención a largo plazo.

La llegada de estos fabricantes también se percibe como un elemento de presión sobre el mercado. Un 37% de los conductores cree que su presencia ayudará a reducir el precio de los coches, mientras que un 29% considera que aumentará la competencia y puede favorecer una mejora de la calidad general. Los aranceles podrían condicionar el interés de compra El informe también analiza el posible impacto de los aranceles a vehículos fabricados en China. La mayoría de los encuestados cree que estas medidas acabarían trasladándose al precio final, mientras que un 33% considera que el incremento sería significativo y un 46% opina que tendría un efecto moderado.

De hecho, esa subida podría afectar directamente a la intención de compra, ya que el 44% de los conductores asegura que unos aranceles reducirían su predisposición a adquirir un coche chino. En cambio, un 31% afirma que no cambiaría su decisión y un 14% sostiene que incluso aumentaría su interés. Los datos reflejan que las marcas chinas están ganando espacio en la consideración de compra del consumidor español, aunque su consolidación dependerá de algo más que el precio. La mejora en calidad percibida, tecnología y seguridad juega a su favor, pero la confianza a largo plazo seguirá condicionada por la red de recambios, la durabilidad real de los vehículos y la respuesta del servicio postventa.

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