No noté este detalle en el primer visionado, pero al volver a ver la película me entraron escalofríos

No noté este detalle en el primer visionado, pero al volver a ver la película me entraron escalofríos

Ari Aster estaba convencido de que nadie querría financiar su película de terror, Hereditary , si la vendía como tal. Por eso fue de productora en productora diciendo que tenía una película fabulosa sobre una tragedia familiar, creyendo que eso le daría más posibilidades. Por suerte, A24 vio sus primeros cortos y quiso ficharle exactamente para lo que sabía hacer mejor que nadie: cine de terror . Sí, mezclado con una tragedia familiar, eso es innegable.

Te están observando Pero claro, Aster, acostumbrado a hacer lo que le daba la gana, lo pasó fatal en el proceso de montaje, porque no tenía el derecho al corte final y acabó peleándose con uno de los productores de la película, Kevin Frakes . Tras esta mala experiencia, Aster se aseguró de que nunca le volviera a pasar nada parecido y fundó su propia productora, Square Peg, junto a Lars Knudsen . Y desde entonces ha vuelto a hacer, literalmente, lo que ha querido. El público general, eso sí, no noto los problemas de Hereditary , que dio algunas de las escenas más aterradoras del cine moderno... aunque no supieras exactamente qué es lo que estabas viendo.

Tomemos como ejemplo esta escena, cerca del final, en una transición del día a la noche donde podemos ver, de pronto, varios cultistas en el exterior de la casa de los Graham, en círculo. No os puedes ver, pero, efectivamente, puedes verlos de una manera casi subliminal. A24 No es la única vez que pasa en la película, conste: tienes que estar muy atento para observar a todos los que te observan desde el otro lado de la pantalla , casi como si fueran una maldición de la que solo podrás escaparte tras los títulos de crédito. Y aún así, es difícil no sentirse observado...