Por fuera es el rey de la estrategia, por dentro Total War Warhammer 40K es una maniobra maquiavélica para meterte en el mejor/peor pozo que vas a conocer jamás

Por fuera es el rey de la estrategia, por dentro Total War Warhammer 40K es una maniobra maquiavélica para meterte en el mejor/peor pozo que vas a conocer jamás

Probablemente sea justo afirmar que Total War: Warhammer 40.000 es el título más ambicioso mostrado en toda la conferencia del PC Gaming Show 2026 —no solo es un sueño hecho realidad para los fans del universo 'grimdark' de Games Workshop, sino también un RTS esperadísimo que hemos echado de menos en las últimas ferias del videojuego este verano. Aquí puedes ver su reaparición. Como puedes comprobar, el vídeo en cuestión no es tanto un tráiler sino más bien una conversión con los desarrolladores de Creative Assembly (de manera orientativa, tanto la revista PC Gamer como el estudio al mando del juego, e incluso la propia GW, son británicos) acerca de los sistemas que ya conocíamos con nuevo material gameplay de fondo para ilustrar sus palabras. Algunas observaciones que tal vez encuentres interesantes: - La escala (horizontal, pero también vertical) es una parte indivisible de 40K - Hay unas campañas narrativas diseñadas para recibir a los novatos - Tenemos infinidad de unidades reconocibles: Comisarios, Intercesores etc.

CA confirma también que visitaremos Armageddon durante la historia, algo que no sorprenderá en lo más mínimo a los veteranos porque es donde se ambienta la inminente 11ª edición de Warhammer 40.000 —la caja homónima se lanza el 20 de junio, para ser más precisos. También es una ambientación icónica en general, que hemos visitado a menudo en novelas súper populares como Helsreach, de Aaron Dembski-Bowden; y como telón de fondo para la épica rivalidad entre personajes tan representativos como Sebastian Yarrick y Ghazghkull Thraka. Indudablemente, Games Workshop debe ver aquí la oportunidad de expandir el alcance de su franquicia y de asentarla entre los curiosos que se han ido sumando a la fiebre de 40K a lo largo de los últimos años. A título personal, también veo que los de Nottingham están hilando con finura sus ejercicios de licencia de tal manera que complementen su propio calendario de lanzamientos en el mundillo adictivo de las miniaturas de plástico.

Aún así, la parte "propia" de Creative Assembly es un vasto tapiz de guerras que se extienden mucho más allá del Segmentum Solar. Los desarrolladores citan la presencia de mundos-colmena (Armageddon es uno de ellos, de hecho) con una verticalidad literalmente estratosférica —si te interesa esta parte apasionante del 'world building', échale un vistazo a las últimas novelas de Dan Abnett— o de otros especializados en la producción de recursos básicos, como es habitual ver en el Imperio del Hombre. La variedad de mapeados va de la mano de la jugabilidad de este Total War, de hecho, pues dependiendo del tipo de recursos que encontremos a nuestro alrededor será más rápido construir (por ejemplo) un Pizoteador jugando con los orkos. Y como sabíamos anteriormente, la compañía ha esquematizado la progresión de tal manera que tus decisiones y resultados te acompañen a lo largo de todos estos conflictos infinitos.

Total War: Warhammer 40.000 no tiene fecha de lanzamiento, pero sí ha confirmado una beta cerrada a la que te puedes apuntar ya mismo a través del sitio web oficial. Tendrás que escribir y confirmar tu dirección de correo electrónico y te llegará un mensaje avisando que estás dentro. La fase de pruebas tendrá lugar en algún punto de este año pendiente de concretar. Lo que hay detrás De la manera en la que yo lo veo, como entusiasta de la franquicia, Total War: Warhammer 40.000 es un juego que ha tardado en llegar pero que termina en el momento y lugar adecuados.

Es una época de bonanza para Games Workshop, en la que está dándole la bienvenida a más fieles a lo largo y ancho del globo; y este juego de un estudio de prestigio y especializado en la estrategia tiene todo lo que necesita para cobijar a los curiosos justo de una manera queGW no puede cubrir —en el campo de la accesibilidad. Aunque adore los juegos de mesa en general, soy consciente de que existe una barrera grande en el momento en el que le pides a la gente que se estudie las reglas y que comprenda un entramado de ellas que tal vez no tenga mucho sentido visualmente; pero los videojuegos y sus interfaces lo suelen poner bastante más fácil. Total War no sustituye el producto original, pero sí lo complementa (como decía arriba) con elegancia. Y es un producto legítimamente sólido, vaya.

Pocas cosas me hacen más ilusión que ver a las fuerzas xenos moviéndose con suavidad y expresividad por el campo de batalla, pues las miniaturas que tengo en casa no hacen eso y rara vez tenemos oportunidades de disfrutar de animaciones o videojuegos hechos con este grado de atención y prestigio y presupuesto.