Alemania busca relevo para Gottfried Von Cramm (1934 y 1936) y Henner Henkel (1937) e Italia, sucesor para Nicola Pietrangeli (1959 y 60) y Adriano Panatta (1976) “No me veo como favorito”, dice Zverev. Tiene experiencia y clase, ha impulsado su juego con un toque más de agresividad y de variedad, ha fortalecido su gran baza, el saque. Ha ganado al novato Cobolli en tres de cuatro ocasiones. La primera, hace un año en dieciseisavos de Roland Garros (6-2, 7-6, 6-1).
Esta temporada, reparto en los otros dos duelos sobre tierra batida: el italiano ganó en semifinales de Múnich (6-3 y 6-3), el germano lo hizo luego en cuartos de Madrid (6-1 y 6-4). Más comprensivo se muestra con sus derrotas ante Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en Roland Garros’24 y Open de Australia 2025, respectivamente. El español tendrá sucesor en París, después de haber dominado las dos ediciones anteriores. Entre el murciano y el de San Cándido habían formado un 'Big 2' que había monopolizado los últimos 9 torneos de Grand Slam.
Nadie había podido con ellos desde el 24º trofeo de Novak Djokovic, en el US Open 2023 Sólo hay un debate antes del duelo definitivo: si Zverev atará los nervios de la urgencia histórica o será presa de la responsabilidad de hallarse ante un todo o nada. “Estuve dos sets a cero y break arriba. Serví para partido, pero no sucedió. Aquello es pasado, intentaré no pensar mucho en ello”, analizaba el alemán sobre la ventaja desperdiciada ante el austríaco Dominic Thiem en la final del US Open 2020 “Flavio es extremadamente divertido, como su padre, que nos pregunta cosas a mí o a mi padre, sobre el tenis y otros temas. Nos acercamos en la Laver Cup de 2024, nuestra amistad ha ido creciendo con naturalidad”, explica Zverev sobre su rival de hoy en la que será su cuarta final de Grand Slam, primera de Cobolli, italiano de 24 años y que debutará mañana en el top-10 desde la decimocuarta plaza