CEO de Novo Nordisk ve más allá de la pérdida de peso y se centra en la longevidad y la estética

CEO de Novo Nordisk ve más allá de la pérdida de peso y se centra en la longevidad y la estética

Bloomberg — El CEO de Novo Nordisk A/S (NVO), Mike Doustdar, indica que los medicamentos contra la obesidad que tanto éxito están cosechando podrían acabar arrastrando a la compañía a áreas cada vez más en boga de la atención sanitaria, desde la investigación de la longevidad hasta la medicina estética. “Tenemos que centrarnos exclusivamente en lo que quieren nuestros pacientes”, declaró Doustdar durante una entrevista el domingo en un congreso de la Asociación Americana de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) celebrado en Nueva Orleans. En cuanto a la longevidad, Doustdar señaló que cada vez hay más estudios que sugieren que el ingrediente principal de los medicamentos de Novo, Ozempic y Wegovy, la semaglutida, podría tener efectos que van más allá de ayudar a los pacientes con la pérdida de peso. Según Novo, algunos estudios indican que el medicamento protege órganos esenciales como el corazón, el hígado y los riñones, y que estos beneficios se observan incluso antes de que los pacientes hayan logrado una pérdida de peso significativa. “Si es cierto que la semaglutida, como molécula, frena en gran medida esas dolencias, entonces quizá, nos agrade o no, ya nos encontramos en cierta medida inmersos en una carrera por la longevidad”, afirmó Doustdar. “Nos encontramos en un punto intermedio entre comprenderlo plenamente y, por supuesto, investigarlo”. Sus comentarios se producen en un momento en el que la concentración de la farmacéutica danesa en sólo dos áreas principales, la obesidad y la diabetes, ha inquietado a ciertos inversionistas que quieren que se diversifique ante la competencia de los genéricos y a medida que rivales como Eli Lilly & Co (LLY) acaparan más mercado.

A diferencia de Lilly, cuya cartera abarca desde la oncología hasta la inmunología y la neurociencia, Novo obtiene más del 90% de sus ingresos de los tratamientos para la diabetes y la obesidad. Lilly presentó los resultados de un ensayo que mostraban que su fármaco de nueva generación retatrutida podía ayudar a las personas a perder hasta un 28% de su peso tras 80 semanas, más pérdida de peso de la que ha podido demostrar el propio candidato de Novo, CagriSema. Las acciones de Novo cayeron hasta un 3,2%, ampliando su caída en lo que va del 2026 a cerca del 15%, en medio de las preocupaciones de los inversionistas sobre su competitividad a largo plazo en el campo de la obesidad. Doustdar, que asumió el cargo hace casi un año, afirmó que Novo pide cada vez más a sus científicos que miren más allá de la pérdida de peso e identifiquen para qué otras enfermedades podrían diseñarse las futuras generaciones de fármacos GLP-1.

En su opinión, la reducción de peso puede acabar convirtiéndose en “sólo un apéndice de un propósito diferente”. Los comentarios del CEO reflejan una creencia cada vez mayor en toda la industria farmacéutica de que los medicamentos contra la obesidad podrían llegar a usarse para prevenir o retrasar algunas enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento. La propia Novo está empezando a generar datos que sugieren que la semaglutida podría afectar realmente a los procesos biológicos relacionados con el envejecimiento, no sólo al peso corporal. En la asamblea general anual de Novo celebrada a inicios de año en Copenhague, su presidente Lars Rebien Sorensen dijo a los periodistas que la compañía estaba centrada en comprender a sus consumidores y averiguar “qué más necesitan”.

Citó el dolor de rodilla, la psoriasis y la inflamación como posibles áreas de interés, aunque subrayó que Novo no entraría necesariamente en todos esos campos. Lilly ha dado prioridad a los programas dirigidos a esas afecciones, entre otras como la apnea del sueño. En la conferencia de la ADA, los investigadores de Novo presentaron nuevos datos que mostraban que la semaglutida reducía la edad biológica del corazón y los riñones, medida por relojes experimentales de envejecimiento basados en proteínas. Los efectos parecían en parte independientes de la pérdida de peso y se asociaban a un menor riesgo de mortalidad, aunque el análisis no prueba que el fármaco ralentice el proceso de envejecimiento en sí.

A la pregunta de si consideraría invertir en áreas como el cuidado de la piel, la caída del cabello y otras afecciones relacionadas con la apariencia que se han entrelazado cada vez más con el auge de los fármacos para perder peso, Doustdar se apresuró a responder: “Sí”. En lugar de citar un avance científico específico, enmarcó la oportunidad como una extensión de la estrategia de larga data de Novo de responder a las necesidades del mercado para mejorar los resultados de los pacientes. La empresa se expandió originalmente hacia la obesidad tras observar los retos a los que se enfrentaban las personas con diabetes, señaló. Algunos analistas que asistieron a la reunión se marcharon con la sensación de que el cambio está en marcha para Novo tras un periodo difícil. “Con Doustdar al timón ahora, tenemos la sensación de que el cambio es una prioridad fundamental, que empuja a la empresa a reevaluar los procesos históricos independientemente de lo establecidos que estén”, escribió el analista de BMO Capital Markets Evan Seigerman en una nota el domingo. --Con la colaboración de Naomi Kresge.

Lea más en Bloomberg.com