En una publicación difundida por el periódico Acento, el miembro del Buró Político del Partido Comunista del Trabajo (PCT) sostuvo que «nunca antes la agresión económica y la amenaza militar a Cuba alcanzó dimensiones como las actuales» y consideró que la nación caribeña constituye un «eslabón vital» en la lucha contra el imperialismo en América Latina. Salazar argumentó que, antes del triunfo de la Revolución en 1959, la isla era «el eslabón más débil de la cadena de la dominación imperialista» en la región, al encontrarse bajo la dictadura de Fulgencio Batista y sometida a los intereses del capital y las mafias estadounidenses. Señaló que, desde una perspectiva marxista-leninista, esas condiciones crearon las posibilidades para el desarrollo de una revolución popular y antiimperialista que terminó triunfando el 1 de enero de 1959. Asimismo, destacó que, de acuerdo con el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, ese proceso fue el resultado de un siglo de luchas revolucionarias que incluyeron las guerras independentistas contra el colonialismo español en el siglo XIX. «Haber sintetizado las enseñanzas de la lucha contra el colonialismo y asumir el ejemplo de Antonio Maceo (uno de los principales líderes militares de las guerras de independencia de Cuba contra España) y el pensamiento de José Martí como guía del proceso revolucionario constituye una singularidad que hizo auténtica a la Revolución cubana», afirmó.
Para Salazar «esto le otorgó una fuerza descomunal (a Cuba) y una característica extraordinaria al afianzarse en sus propias raíces históricas». Puntualizó que la victoria convirtió a Cuba en un referente para otros pueblos de América Latina que buscaban poner fin al dominio extranjero y a las estructuras oligárquicas de poder. En ese contexto apuntó que Estados Unidos desarrolló políticas dirigidas a contener su influencia en la región, incluyendo el bloqueo económico impuesto durante más de seis décadas, con el objetivo de evitar que su experiencia se reprodujera en otros países. «La Revolución cubana dijo a los pueblos que era posible romper el dominio yanqui-oligárquico. Y se convirtió en un ejemplo», aseguró. «El imperialismo norteamericano tenía que acabar con ese referente; no podía permitir que se irradiara hacia otros pueblos.
Por eso definió un bloqueo económico para asfixiar a la isla y diseñó políticas para impedir que se reprodujera en otros territorios, denunció. oda/mpv