Expectativas de inflación en EEUU se estabilizan

Expectativas de inflación en EEUU se estabilizan

Las expectativas de inflación de los hogares estadounidenses se mantuvieron prácticamente sin cambios en mayo, según el sondeo mensual de la Reserva Federal de Nueva York, un resultado que ofrece un respiro a las autoridades monetarias en vísperas de su reunión del 16 y 17 de junio. El estudio muestra que los consumidores prevén una inflación del 3,5% dentro de un año, apenas por debajo del 3,6% registrado en abril. A tres y cinco años, las expectativas se situaron en 3,1% y 3%, respectivamente, niveles que sugieren que el público mantiene anclada su visión de largo plazo pese al repunte reciente de los precios. Aunque las proyecciones apenas variaron, la encuesta detectó un aumento de la incertidumbre sobre la inflación futura, especialmente en los horizontes más cortos.

Los encuestados expresaron mayor inquietud sobre la evolución de sus finanzas personales, en un contexto marcado por el encarecimiento de la gasolina y las interrupciones en la cadena de suministro derivadas de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El conflicto ha paralizado casi por completo el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz, elevando los precios del combustible y presionando al alza los indicadores generales de inflación. En abril, el índice de precios de los gastos de consumo personal —la medida preferida por la Fed— alcanzó un 3,8% interanual, lejos del objetivo del 2%. Más leídas Delcy Rodríguez busca afianzar alianzas energéticas en Turquía Consecomercio propone explorar un tratado de libre comercio con Estados Unidos Exrector del CNE dice que no hay condiciones para un proceso inmediato Un escenario complejo para la política monetaria La relativa estabilidad de las expectativas podría ser bien recibida por la Fed, que se prepara para mantener su tasa de referencia en el rango de 3,5 %–3,75 % mientras evalúa el impacto económico del conflicto.

Sin embargo, varios responsables del banco central han advertido que nuevas alzas de tasas podrían ser necesarias si las presiones inflacionarias persisten. El debate interno se intensificó tras la publicación de un sólido informe de empleo en mayo, que mostró un mercado laboral aún vigoroso. Para la Fed, ese dinamismo reduce el margen de maniobra: debe contener la inflación sin provocar un deterioro abrupto del empleo. Aunque la Fed destaca la estabilidad de las expectativas a largo plazo como señal de confianza en su capacidad para reconducir la inflación, los datos de la Universidad de Míchigan apuntan a un panorama menos favorable, con un deterioro del ánimo del consumidor y un repunte en las previsiones de inflación a cinco años.

El resultado es un escenario en el que la inflación parece contenida en las expectativas, pero no necesariamente en la realidad inmediata, lo que complica la hoja de ruta del banco central. Con información de Reuters