La moda y el lujo no sólo habitan en el guardarropa de las personas, sino también en las boutiques, que se convierten en el primer punto de encuentro entre la historia, el linaje y sus clientes. Son estos espacios los que han conquistado el corazón de cientos de personas, pues son los encargados de transmitir el ADN de una firma y envolver por completo los sentidos de quienes los visitan. Es por eso que, en los últimos años, las marcas de moda, joyería y relojería han prestado especial atención al diseño de sus boutiques para convertirlas en una extensión más de su esencia. Con esto en mente, Cartier, la firma de Alta Joyería por excelencia, ha inaugurado recientemente su nuevo espacio en Nuevo León para seguir reforzando su compromiso con los clientes mexicanos y con el mundo del diseño y la arquitectura.
Y es que este espacio, ubicado dentro de El Palacio de Hierro Monterrey, ofrece un vistazo íntimo a los pilares más profundos de la Maison, ligados al cuidado por el detalle, el savoir-faire y una sensibilidad excepcional por el interiorismo y la arquitectura. Un vistazo a la nueva boutique de Cartier en Monterrey Cartier es reconocida, a lo largo de su historia, como una de las firmas de joyería con mayor linaje, historia y tradición. Desde su fundación ha sabido mantener con firmeza ciertos pilares que han convertido sus diseños y colecciones en íconos de la joyería. Desde la colección LOVE de Cartier —que es ya un referente del romance— hasta la emblemática silueta de Panthère de Cartier, cada pieza y cada joya de la Maison tiene una historia detrás que contar.
Es por eso que sus boutiques alrededor del mundo comparten y transmiten esta misma esencia. Para su nueva apertura en el norte del país, Cartier cuidó cada uno de los detalles y colaboró con artistas y diseñadores excepcionales para dar vida a un espacio lleno de lujo. Todo en una boutique comienza con una entrada que logre conquistar a los visitantes desde el primer instante. En la fachada exterior de la nueva boutique se despliega una obra abstracta creada por Amoato Studio, donde elementos de México —como las vetas del mezquite, las espinas del nopal, la fauna endémica de Monterrey o el Cerro de la Silla— conviven junto a la pantera.
Unos pasos más adelante, los visitantes pueden encontrar un mural creado por Balmaceda Studio mediante técnicas tradicionales de bordado. Esta pieza fue elaborada totalmente a mano con hilo y cuentas de vidrio, representando la vegetación del norte del país. La parte interna de este espacio no se queda atrás, pues muestra columnas revestidas de cerámica diseñadas por Duran + Alfonso con la huella de la pantera. Para hacer una elegante distinción con el área masculina, ésta se presenta con detalles en madera, acentos verdes y amarillos, así como un bar con cubierta de ónix verde.
En este espacio se proyectan las siluetas de piezas como Tank, Santos y Pasha. Para una experiencia más íntima y especial, la boutique cuenta con dos salones VIP donde los clientes podrán disfrutar de un trato preferencial en un espacio creado especialmente para ellos. Estos fueron concebidos por el estudio Aura Carpio para reflejar la figura felina con una mirada contemporánea.