Bernardo Silva es el hombre elegido por el Atlético de Madrid, en concreto por su director de fútbol profesional, Mateu Alemany, para ser el recambio de Antoine Griezmann en el conjunto colchonero. Hace algo más de dos semanas se conocieron las intenciones del club rojiblanco y todo parecía encaminado hasta que el Barcelona entró en la carrera por el portugués. El jugador, de 31 años (cumplirá 32 en agosto) decidió no renovar con el Manchester City para poner fin a una exitosa etapa en el conjunto inglés. Quería cambiar de aires y estar más cerca de la familia, lo que colocaba a Madrid como un destino prioritario.
Eso, y tener un papel importante en el equipo al que vaya. "El Barcelona es una opción que tengo, pero aún no he tomado una decisión. Tengo muchas opciones y no voy a hablar de un equipo en concreto porque tengo mucho respeto por todos", comenzó diciendo el portugués, para luego indicar que "al final voy a intentar buscar un equipo donde me quieran, donde sienta que me quieren de verdad. Eso es muy importante y el día que tome mi decisión lo van a saber", dijo hace un par de días, tras un amistoso de Portugal. Eso coloca al Atlético en una buena posición para lograr su fichaje, toda vez que se ha enfriado el principio de acuerdo que tenía con el Barcelona por dos temporadas.
Bernardo Silva observó alguna duda en Flick y en el rol que tendría en el equipo, y lo paró. Ahora la amenaza por el luso parece situarse en la misma capital de España, con la llegada de José Mourinho al banquillo del Real Madrid. Conoce a la perfección a su compatriota, aunque la situación es similar a la del Barcelona. El papel protagonista sólo lo tiene garantizado en el Atlético. "Donde sienta que me quieren de verdad", dijo el portugués.
Y en el Metropolitano le quieren de verdad. Es por eso que el en el club colchonero mantienen el optimismo para hacerse con los servicios de Bernardo Silva. El deseo del Atlético y el del jugador era dejar todo cerrado antes del Mundial, pero ya va a ser muy difícil, por lo que habrá que esperar a que Portugal acabe su participación en el torneo para que el futbolista tome su gran decisión.