El seísmo tuvo su origen en aguas internacionales, en específico en el Golfo de México, considerada una zona asísmica, y no tuvo relación alguna con una falla tectónica, por lo que es considerado una curiosidad. Enrique Arango, jefe del Servicio Sismológico explicó a la Televisión Cubana que es normal que tras un terremoto de esta magnitud ocurran réplicas, pero el seísmo tuvo su origen muy distante de las redes sismológicas nuestras. El movimiento telúrico -fue perceptible la víspera a las 14:00 (hora local) , localizado en las coordenadas 23.66 grados de latitud norte y los -84.63 grados de longitud oeste, a una profundidad de 20.0 kilómetros. Dicho fenómeno –el sexto de su tipo del año en curso- fue ubicado a 100 kilómetros al noroeste de Mantua, provincia de Pinar del Río, y sin ocasionar daños humanos y materiales, el temblor pudo percibirse La Habana, Artemisa, Mayabeque, Matanzas y el municipio especial de la Isla de la Juventud. mem/joe
Cuba mantiene vigilancia sismológica tras movimiento telúrico