De la Espriella Vs. Cepeda: sus errores y aciertos a dos semanas de la segunda vuelta presidencial

De la Espriella Vs. Cepeda: sus errores y aciertos a dos semanas de la segunda vuelta presidencial

Bloomberg Línea — El domingo 21 de junio los colombianos volverán a las urnas para elegir entre dos visiones de país radicalmente distintas: la del abogado de derecha Abelardo De la Espriella o la del senador de izquierda Iván Cepeda. Carlos Arias, doctor en psicología política y consultor político, analiza los perfiles, errores y fortalezas de los dos extremos que hoy se disputan la llegada a la Casa de Nariño. De la Espriella se convirtió en un fenómeno electoral “Hablar de De la Espriella es un fenómeno político que ya es referente, por lo menos en comunicación política, en América Latina”, dijo Arias. El consultor político describe al candidato de derecha como un outsider que no viene de la política tradicional ni de apellidos asociados a expresidentes o exministros.

Señaló que es un candidato que logró conectar emocionalmente con el deseo colectivo de “recobrar la autoridad, la seguridad y los valores familiares”. El uso camiseta de la Selección Colombia y el apodo del ‘tigre’ responden a una lectura precisa del inconsciente colectivo del país. “La campaña de De la Espriella cautiva muy bien los sistemas de creencias del colombiano, no necesariamente de los de grandes capitales de departamento, sino de ese país territorial”, explicó. Y especificó que el uso del término ‘tigre’ no es un accidente, sino que hace referencia a “el que es capaz de hacer algo, el que vence, el audaz, el que tiene la fuerza para, entre comillas, gobernar, para vencer en la selva”. A eso se suma lo que Arias considera un acierto estratégico decisivo: la fórmula vicepresidencial de Abelardo, José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda del gobierno Duque y quien, dijo, aporta el contrapeso técnico que equilibra la intensidad emocional de la campaña.

Sobre los errores de esta campaña, Arias menciona que son pocos y que han estado bien manejados. “La pugnacidad en algunos elementos”, pero reconoce que esa misma combatividad “ha generado conversación”. Su veredicto final sobre la campaña de De la Espriella es categórico: “en términos políticos y comunicacionales, es de manual”. Cepeda: disonancia, errores y una izquierda que no leyó el país Para Arias, la campaña petrista acumuló errores que revelan una desconexión profunda con el electorado. El primero y más costoso: la reacción de Gustavo Petro y del propio Iván Cepeda al desconocer los resultados electorales de la primera vuelta. “Dos horas después, Gustavo Petro sale a decir que no acepta los resultados y que hay un posible fraude.

Treinta minutos después, Iván Cepeda sale a reiterar lo que dice el presidente”, recordó Arias. La consecuencia fue un retroceso público: “después de que se genera un eco mediático, Iván Cepeda recula y dice que sí, que efectivamente no hay pruebas del fraude”. Para el psicólogo político, eso “genera una disonancia en las narrativas. Es una campaña muy mal manejada en términos estratégicos”.

El segundo error: cuestionar el uso de la camiseta de la Selección Colombia cuando el presidente Gustavo Petro, en su campaña de 2022, lo hizo abiertamente, y cuando esta es una estrategia política de vieja data en Colombia. El tercer problema es estructural. “Toda la izquierda, después de los resultados de la primera vuelta, no ha sabido leer el país emocional”, asegura Arias. Su diagnóstico apunta a la “moralización de opiniones”, un fenómeno en el que el juicio moral desplaza al racional y que deriva inevitablemente en polarización. “Aquel líder político que no juegue en esa dinámica de polarización con su toque personal se va a quedar por fuera”, sentenció. Para Arias, lo que debería hacer Iván Cepeda en este punto es refrescar su imagen, buscar algún matiz desde esa posición justa, seria, filosófica y, sobre todo, acercarse al centro ideológico.

También indica que la comparación entre su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, y la de Abelardo De la Espriella, José Manuel Restrepo, es inevitable y demoledora para el candidato de izquierda. El campo de batalla: Bogotá y la Costa Con la segunda vuelta encima, Arias señala que el resultado se definirá en dos territorios clave. “Bogotá representa entre el 25% y el 28% del peso electoral nacional. El Caribe completo representa más o menos el 34% al 37% del peso electoral de todo el país”, precisó. A lo que añadió que también hay otro factor determinante y es el voto castigo. “Puede que yo no quiera a Abelardo, pero no voy a votar por alguien que represente o que premie la gestión de Gustavo Petro; y viceversa”.

La psicología política, concluyó, es implacable con quienes no la leen a tiempo.