Diego Dionisio Luna Alexander tenía solo 9 años cuando se dio cuenta de que las injusticias se pueden luchar. Por aquel entonces hacía funciones infantiles en el Poliforum Cultural Siqueiros y al preparar El rapto de las estrellas dio con una directora que no les trataba muy bien. Su solución fue juntarse con sus compañeros para rebelarse contra ella y conseguir mejores condiciones. Spoiler: no salió del todo bien.
Esta es la anécdota que cuenta a quien ahora todos conocemos como Diego Luna , reputado actor tanto en su país, México, como fuera de sus fronteras -que se extienden a Hollywood y otras partes del mundo-. " Teníamos 9 años más o menos [...] Es que sí nos trataba remal la directora, sí era muy hostil, gritaba [...] y había dos chavos que eran los receptores de la violencia de nuestra directora hasta que dijimos basta y salimos los muchachillos ahí a explicar. Dábamos funciones infantiles en el Poliforum Cultural Siqueiros [...] se llamaba El rapto de las estrellas ", ha contado en la entrevista que ha dado a Hablando de Cine con motivo de su reciente estreno en Netflix, México 86 . No armamos el sindicato, pero sí nos rebelamos. ¿Y sabes qué fue horrible? Bueno, primero salimos entre una función y otra [...] y la directora gritaba desde su camerino.
Entonces salimos y dijimos 'La segunda función no la damos'. Y los adultos de la obra nos apoyaron, entonces salimos a hablar con el público y les explicamos y nos fuimos. Como a las tres semanas la obra estaba otra vez montada con otros niños La obra continuó adelante con otros niños y, más allá de la decepción de ver cómo su valentía no era recompensada, no hubo muchas consecuencias para el actor. La directora nunca se acercó a hablar con ellos ni se disculpó.
Luna consiguió seguir actuando por otro lado y todos felices. El intérprete reflexiona sobre esta falta de consecuencias comparándola con la cultura política y social, señalando con cierta resignación que "así es en este país todo... se nos olvida rapidísimo" . Netflix Ahora se encuentra promocionando la película que acaba de estrenar en Netflix, México, 86 . La cinta trata como, contra todo pronóstico, México se convirtió en sede del campeonato mundial de fútbol.
En la película, Diego interpreta a Martín de la Torre , un directivo de la Federación Mexicana de Fútbol que representa a la institución gubernamental de aquel entonces: el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Martín es descrito como un personaje hipercontradictorio que está dispuesto a llegar a la peor versión de sí mismo con tal de traer el Mundial a México. Como cuenta Luna en esta misma entrevista, el sistema político de México estaba muy tocado por aquel entonces y se hizo evidente después del terremoto de 1985, cuando el gobierno prácticamente abandonó a su gente. A pesar de esta tragedia, el gobierno impulsó el Mundial casi como una cortina de humo o un intento de recuperar el orgullo.