La acción espacial que más sube en 2026 fabrica satélites desde Uruguay

La acción espacial que más sube en 2026 fabrica satélites desde Uruguay

Bloomberg — De todos los repuntes espectaculares que han registrado las acciones del sector espacial este año, ninguno ha sido mayor que el de una empresa poco conocida que fabrica satélites en las afueras de la capital de Uruguay. Las acciones de Satellogic Inc. (SATL), cuyo presidente del consejo de administración y uno de los principales inversores es el exsecretario del Tesoro de EE.UU. Steven Mnuchin, se han revalorizado más de un 250% este año, incluso tras desplomarse junto con el resto del sector durante la fuerte caída del mercado este viernes. Ver más: Elon Musk revela el diseño del satélite de IA que impulsa la futura OPI de SpaceX Esta rentabilidad convierte a dichas acciones, con diferencia, en las mayores beneficiarias del revuelo generado por la salida a bolsa de SpaceX, la compañía de Elon Musk, prevista para finales de esta semana.

Se trata de una acción que incluso los alcistas reconocen que conlleva numerosos riesgos. Satellogic aún no ha generado beneficios anuales, y la explosión del cohete de Blue Origin el mes pasado subrayó los peligros y retos inherentes a un sector que todavía está en proceso de maduración. Más aún, el entusiasmo que rodea a las acciones del sector espacial podría implicar que gran parte del potencial futuro de estas acciones ya esté reflejado en su precio. “El riesgo de sobrevalorar y de que esos acuerdos con los gobiernos no se materialicen, creemos que sí lo harán, pero considero que existe ese riesgo si no ocurre así”, dijo Jeff Van Rhee, analista de Craig-Hallum Capital en Filadelfia, que recomienda comprar acciones de Satellogic. “Todo el mundo dice que el sector espacial es complejo, pero vale la pena repetirlo: esto es muy difícil de hacer”. Emiliano Kargieman, cofundador y CEO de esta empresa de fabricación y operación de satélites con 16 años de trayectoria, reconoce todo eso, aunque, en su opinión, el impulso bursátil va mucho más allá del entusiasmo por la salida a bolsa de SpaceX.

El empresario argentino destaca el complicado contexto mundial, una estrategia más clara orientada a la venta a gobiernos y la mejora de la situación financiera de su compañía, que fabrica sus productos en Montevideo y los lanza al espacio a bordo de cohetes de SpaceX. “Estamos viendo una demanda mayor de la que podemos satisfacer”, señaló Kargieman, de 51 años. “Estamos construyendo una infraestructura que les permite a los clientes ver y monitorear todo lo que sucede en sus áreas de interés todos los días. Para nosotros supone un gran avance, pero creo que también lo es para el mundo”. Ver más: Amazon apunta a los satélites y comprará Globalstar por US$11.600 millones Según Kargieman, el interés por Satellogic está creciendo entre los gobiernos, atraídos por su capacidad de proporcionar imágenes de alta resolución a un precio menor que los sistemas de la competencia. Van Rhee, de Craig-Hallum, calcula que sus productos cuestan casi un tercio de lo que valen equipos comparables de la competencia. “La demanda se acelera en momentos de inestabilidad geopolítica, como sucede hoy en Irán”, señaló Kargieman. “Si no puedes sobrevolar un país vecino con tus aviones, la única forma de ver lo que está ocurriendo es a través de recursos espaciales”.

Las acciones de Satellogic son las que más han subido en 2026 entre las casi 170 compañías de comunicaciones inalámbricas con una capitalización bursátil superior a US$100 millones, de acuerdo con datos recopilados por Bloomberg. En Estados Unidos, entre más de 3.000 empresas de todos los sectores, ocupa el undécimo lugar en retornos. Gracias a los sistemas más modernos y económicos disponibles en el mercado, los analistas del sector señalan que los gobiernos pueden acceder cada vez más a decenas de satélites capaces de rastrear cientos de zonas cada 30 minutos, tal y como hace Satellogic, en vez de limitarse a un número reducido de ubicaciones estratégicas. A Satellogic le resulta más fácil aprovechar esa demanda tras reorganizarse para convertirse en un socio más atractivo para EE.UU. y los gobiernos alineados con la OTAN.

La empresa trasladó en 2025 su domicilio legal desde las Islas Vírgenes Británicas a Delaware. Además, dejó atrás la percepción de influencia china derivada de la participación accionaria que Tencent Holdings mantenía antes de la salida a bolsa de Satellogic en 2022. Desde entonces, el gigante de internet se ha desprendido de esa participación. “Claramente están eligiendo un bando, un conjunto de clientes y un mercado”, afirmó Kari Bingen, investigadora sénior del Center for Strategic and International Studies (CSIS, Centro para estudios internacionales y estratégicos). Ver más: Rusia pone en órbita sus primeros satélites de internet para competir con SpaceX La empresa también contrató a antiguos miembros de los servicios de inteligencia y de defensa estadounidenses para que le prestaran ayuda en el ámbito comercial, lo que ya está dando sus frutos.

Satellogic generó un flujo de caja operativo positivo por primera vez el trimestre pasado, al tiempo que los ingresos superaron las expectativas de los analistas gracias a una serie de acuerdos con organismos estatales y relacionados con la defensa. No obstante, los contratos estatales de defensa suelen requerir años de negociación antes de concretarse. La tecnología evoluciona rápidamente y la competencia por los acuerdos gubernamentales y de inteligencia que la empresa espera convertir en motores de crecimiento es intensa. Todo ello implica que el fuerte repunte de la acción este año deja a los inversores en una posición vulnerable si la competencia aumenta o los contratos esperados no se materializan, advierten los analistas. “Aunque se construyan satélites más pequeños y se avance más rápido que en los ciclos tradicionales del gobierno, sigue tomando un par de años”, explicó Bingen, del CSIS. “Y el mercado comercial todavía no está plenamente desarrollado en esta área.

Sigue siendo muy incipiente y una apuesta extremadamente costosa”. Liberty Strategic Capital, de Mnuchin, vendió la mitad de su participación en mayo, aunque sigue siendo uno de los principales accionistas. Cantor Fitzgerald, que llevó a Satellogic a bolsa mediante una SPAC, sigue siendo uno de los principales accionistas. Ambas firmas declinaron comentar.

Ver más: La salida a bolsa de SpaceX impulsa una fiebre bursátil en la economía espacial Por su parte, Marcos Galperin, presidente ejecutivo del directorio de MercadoLibre y también argentino, fue mentor de Kargieman en sus inicios y sigue figurando entre los principales inversores individuales de Satellogic, según documentos regulatorios. Fundar Satellogic “era una idea descabellada, sobre todo para alguien que venía de Argentina, y era algo que iba a llevar mucho tiempo”, recuerda Galperin, el hombre más rico de Argentina. “Pero al final fue un acierto, así que estoy muy contento de haber apoyado a Emiliano desde el inicio”. La fortaleza de Satellogic radica en que sus satélites pueden capturar imágenes con una resolución inferior a un metro, lo suficientemente detallada como para identificar vehículos, aeronaves y cambios en infraestructuras, explica Kargieman, quien reside en Barcelona. La empresa ya tiene 21 satélites en órbita.

Sin embargo, se acerca un hito crucial: el lanzamiento previsto a partir de octubre de su constelación Merlin, integrada por 8 satélites adicionales capaces de mapear diariamente todo el planeta mediante equipos más económicos y dotados de inteligencia artificial. La compañía espera que este producto acelere su camino hacia la rentabilidad una vez que esté plenamente operativo a inicios de 2027. Las acciones de competidores como Planet Labs (PL) y BlackSky Technology (BKSY) también han subido más de 50% este año, impulsadas en parte por el entusiasmo que ha generado SpaceX. Todo ello marca un giro radical para Satellogic, cuyas acciones llegaron a cotizar menos de US$1 tras su salida a bolsa, cuando los inversores cuestionaban la viabilidad financiera de las startups satelitales.

Para reducir costos, Kargieman recortó la plantilla en unos 300 empleados durante los últimos años, hasta aproximadamente 150 personas, según indica él mismo y se desprende de documentos de la empresa. La fabricación fuera de Estados Unidos sigue siendo clave para su ventaja competitiva en términos de costos. Satellogic asegura que puede producir y desplegar satélites de forma mucho más económica gracias, en parte, a las operaciones e ingeniería integradas verticalmente en Latinoamérica. La compañía refleja las raíces argentinas de Kargieman, ya que la mitad de sus empleados sigue trabajando en ese país.

Su producto estrella, el Aleph Observer, hace referencia a un icónico cuento del autor argentino Jorge Luis Borges, sobre un pequeño objeto que contiene al mundo entero en su interior. Y Kargieman tiene una forma muy argentina de describir las capacidades de sus satélites: lo suficientemente potentes, dice, como para detectar las omnipresentes parrillas de los patios traseros del país. “Estoy seguro de que podrían ver el humo”, afirmó. Lea más en Bloomberg.com