El mercado del Tesoro estadounidense envía una señal clara a la Reserva Federal presidida por Kevin Warsh: la política monetaria podría requerir nuevas alzas de tasas. Los rendimientos de los bonos a dos años, los más sensibles a los movimientos de la Fed, alcanzaron su nivel más alto en más de un año tras una serie de datos económicos que reforzaron las apuestas por un aumento de 25 puntos básicos en octubre. Con un rendimiento cercano al 4,15%, estos títulos se ubican muy por encima del rango actual de la tasa de referencia —entre 3,5% y 3,75%— una brecha que comenzó a ampliarse en marzo y que el mercado interpreta como una señal de que la política monetaria podría no ser tan restrictiva como la Fed ha sostenido. Más leídas Arranca el Bulevar Tolón con una inversión de $25 millones Ventas de vehículos suben 73,6% en el primer trimestre BCV: Estudio Comparativo de Tarjetas de Crédito y Débito de marzo 2026 Alimentan las presiones El impulso alcista se intensificó después de que el informe de empleo superara ampliamente las expectativas, reforzando la idea de que la Fed deberá actuar para contener la inflación y evitar que el auge de la inteligencia artificial termine sobrecalentando la economía.
Los datos de inflación al consumidor y al productor de mayo, que se publicarán esta semana, podrían consolidar esa percepción. “Muéstrenme dónde las tasas están siendo restrictivas”, afirmó Jack McIntyre, gestor de Brandywine Global Investment Management. “Los rendimientos del Tesoro tendrán una tendencia alcista hasta que algo se rompa”. El aumento de los rendimientos se ha extendido a toda la curva, complicando el panorama para Warsh, quien presidirá la próxima semana su primera reunión y conferencia de prensa al frente de la Fed. Mercado que duda Tras haber defendido una reducción de tasas bajo el argumento de que la política monetaria era restrictiva, Warsh se encuentra ahora con un mercado cada vez más convencido de que la Fed se está quedando rezagada frente a la inflación. Varios funcionarios del banco central también han expresado preocupación por las presiones de precios y no descartan nuevas alzas.
McIntyre señaló que su firma mantiene baja exposición a tasas en EE.UU. y que no ve valor especialmente atractivo en los bonos, dada la resiliencia de la economía. Otros analistas advierten que la actividad podría acelerarse en exceso. “Por primera vez en mucho tiempo, estamos considerando un escenario en el que la economía estadounidense realmente comienza a sobrecalentarse”, dijo Andrzej Skiba, responsable de renta fija estadounidense en BlueBay (RBC Global Asset Management), citando el fuerte aumento del gasto en inteligencia artificial sobre una economía ya sólida. Skiba aclaró que ese no es su escenario principal y mantiene una exposición a tasas cercana a los índices de referencia mientras espera señales sobre si Warsh adoptará una postura más moderada o más agresiva frente a la inflación. Con información de Bloomberg