SpaceX conquista el espacio, pero los analistas creen que su futuro se juega en la IA

SpaceX conquista el espacio, pero los analistas creen que su futuro se juega en la IA

Bloomberg Línea — SpaceX llega esta semana a Wall Street y se espera que su valoración supere los US$1,2 billones respaldada por un liderazgo prácticamente indiscutido en lanzamientos espaciales y conectividad satelital. Sin embargo, gran parte de la discusión entre los analistas ya no gira en torno a los cohetes y ni siquiera a Starlink. La cuestión central es si la compañía de Elon Musk puede transformar esa ventaja espacial en una posición dominante dentro de la inteligencia artificial. Los analistas reconocen que SpaceX controla hoy activos difíciles de replicar: el mayor sistema de lanzamiento reutilizable del mundo, la constelación de satélites más extensa jamás desplegada y una integración vertical que abarca desde la fabricación de satélites hasta el acceso al espacio.

La divergencia aparece cuando los analistas intentan responder una pregunta mucho más compleja: cuánto valor puede generar esa infraestructura durante la próxima década. Para Morningstar, buena parte de la valoración depende de proyectos cuya viabilidad comercial todavía no está demostrada. El analista Nicolas Owens sostiene que incluso en los escenarios más favorables la compañía necesita resolver desafíos tecnológicos pendientes, porque “ninguno de estos problemas de ingeniería ha sido resuelto, y no esperamos que lo sean al menos hasta 2028”. La firma calcula un valor razonable de US$63 por acción frente a un precio de salida de US$135, una diferencia que atribuye a las expectativas incorporadas por el mercado sobre negocios futuros.

El espacio ya no es el destino, sino la infraestructura La principal conclusión que emerge de los informes es que el negocio espacial tradicional representa una parte cada vez menor de la tesis de inversión. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. New Street Research estima que la división espacial generará US$9.700 millones de ingresos en 2030, frente a US$57.900 millones para conectividad y US$127.700 millones para inteligencia artificial. La firma resume esa visión al afirmar que “el lanzamiento es un habilitador de oportunidades mucho más amplias y desempeña sólo un papel menor como servicio para terceros”. Esa lectura coincide con la de Bloomberg Intelligence.

George Ferguson, responsable de aeroespacial y defensa, sostiene que el negocio de lanzamientos no debería ser el principal impulsor de valor a largo plazo. Aunque SpaceX realizó más de 160 lanzamientos en 2025 y transportó la mayor parte de la masa enviada a órbita a nivel mundial, el verdadero interés de los inversores se concentra en lo que esa capacidad permite construir. Por ello, la pieza central es Starship. Todos los análisis consideran que el éxito del sistema de lanzamiento de nueva generación determinará el ritmo de crecimiento de los negocios futuros.

China Merchants Securities destaca que Starship permitirá desplegar satélites V3 con una capacidad hasta veinte veces superior por lanzamiento frente al Falcon 9, además de acelerar la expansión de los servicios directos a teléfonos móviles. La importancia de Starship va mucho más allá de reducir costos. Su capacidad para transportar grandes volúmenes de infraestructura al espacio aparece como el requisito previo para ampliar Starlink, desarrollar centros de datos orbitales y sostener futuras actividades industriales fuera de la Tierra. Por eso, Morningstar vincula buena parte de sus escenarios de valoración a la posibilidad de alcanzar una reutilización masiva del sistema.

En su escenario más optimista, la compañía desplegaría una red de unos 59.000 satélites dedicados al procesamiento de inteligencia artificial y generaría US$225.000 millones de ingresos anuales asociados a computación orbital. Ver más: La salida a bolsa de SpaceX impulsa una fiebre bursátil en la economía espacial Starlink financia el presente, la IA intenta justificar el futuro Si existe un punto de consenso entre los analistas es el papel de Starlink como principal activo económico de SpaceX. China Merchants define a Starlink como “el único motor de beneficios” de la compañía tras registrar US$11.400 millones de ingresos y un margen EBITDA ajustado del 63% en 2025. La división genera suficiente rentabilidad para compensar parcialmente las pérdidas de otras áreas del grupo y constituye la principal fuente de caja operativa.

New Street prevé que los ingresos de conectividad alcancen US$58.000 millones en 2030, impulsados por el crecimiento de los servicios residenciales y por el despliegue de Direct-to-Cell, una tecnología que conecta teléfonos móviles directamente con satélites. Sin embargo, el centro de gravedad de la valoración se ha desplazado hacia otro lugar. La inteligencia artificial representa apenas US$3.200 millones de ingresos en 2025, pero concentra la mayor parte de las expectativas y también de los riesgos. Según China Merchants, la división perdió US$6.400 millones durante el ejercicio y absorbió cerca del 61% de las inversiones de capital del grupo.

Bloomberg Intelligence considera que la reciente firma de contratos con Anthropic y Google refuerza significativamente las perspectivas de xAI. El analista Mandeep Singh argumenta que el negocio podría acercarse a una tasa anualizada de ingresos de US$50.000 millones gracias al alquiler de capacidad computacional y a futuras aplicaciones empresariales. New Street va todavía más lejos. La firma proyecta que xAI alcance US$127.700 millones de ingresos en 2030 y capture una cuota del 15% del mercado de modelos de inteligencia artificial de frontera.

Bajo esa hipótesis, la IA se convertiría en el principal negocio de SpaceX antes del final de la década. Sin embargo, no todos comparten ese optimismo. China Merchants advierte que la ventaja competitiva de xAI sigue siendo incierta. La entidad señala que Grok 4.3 ocupa una posición rezagada frente a algunos competidores y destaca una aparente contradicción estratégica: el alquiler de capacidad computacional a Anthropic fortalece financieramente a SpaceX, pero también beneficia a un rival directo en el mercado de modelos avanzados.

La valoración depende de negocios que todavía no existen La distancia entre las distintas valoraciones refleja una diferencia profunda sobre el futuro de la compañía. Morningstar construye su análisis mediante escenarios probabilísticos y asigna apenas un 7% de probabilidad al escenario más optimista, en el que los centros de datos orbitales alcanzan escala comercial. New Street, en cambio, considera que las oportunidades adicionales podrían añadir entre US$7 billones y US$8 billones de ingresos hacia 2040. La diferencia no está en el diagnóstico sobre los activos actuales.

Está en las hipótesis sobre lo que vendrá después. Mientras Starlink y los lanzamientos espaciales representan negocios ya operativos, gran parte del valor atribuido a SpaceX descansa sobre mercados todavía emergentes: computación orbital, inteligencia artificial, conectividad global directa a dispositivos móviles y, en horizontes más largos, manufactura y explotación de recursos en el espacio. Una posible capitalización bursátil de entre US$1,75 billones y US$2 billones y advierte que ello implicaría cotizar a entre 94 y 107 veces las ventas de 2025, múltiplos muy superiores a los observados en las grandes tecnológicas y en Tesla. Por ese motivo, la salida a bolsa marca una transición singular para la compañía.

SpaceX llega al mercado como líder indiscutido del sector espacial, pero la evolución de su cotización dependerá cada vez menos de los cohetes que lanza y cada vez más de su capacidad para convertir esa infraestructura en una plataforma competitiva de inteligencia artificial.