Coches Eléctricos 20 años después y tras vender 1.200.000 de unidades en todo el mundo, Audi lanza la 3ª generación del Q7 El Q7 ha sido el buque insignia de Audi durante las dos últimas décadas. Pronto ese honor le corresponderá al Q9, pero eso no significa que su evolución se haya detenido en seco. El Q7 estrena una gran colección de novedades técnicas, tecnológicas y estéticas. Javier Gómara 10/06/2026 16:00 Actualizado a 10/06/2026 16:00 La firma alemana de los cuatro aros ha desvelado oficialmente los datos de la tercera generación del Audi Q7.
Con más de dos décadas de historia comercial a sus espaldas, el monarca de la gama SUV de Ingolstadt se renueva por completo para consolidar su posición en el mercado premium de gran tamaño. Esta evolución se concentra en importantes novedades estructurales, una profunda revisión del chasis y una flexibilidad del habitáculo que redefine las cotas de habitabilidad. Pronto, su estatus de buque insignia se verá desplazado a su hermano mayor, el nuevo Audi Q9 que saldrá a la venta este mismo año. El objetivo de Audi con esta nueva generación es mantener la misma filosofía que ha presentado el Q7 a lo largo de sus dos décadas de vida.
El objetivo es ofrecer un SUV sumamente polivalente, capaz de adaptarse tanto a los desplazamientos corporativos diarios como a los largos viajes por carretera en familia. Para lograrlo, los ingenieros de la marca se han centrado en optimizar la gestión de la amortiguación y en incrementar la versatilidad de su espacio interior, sentando las bases de una plataforma que más adelante acogerá sofisticadas versiones híbridas enchufables con las que completar su ofensiva comercial. Un chasis dinámico optimizado y tracción permanente quattro El Q7 incrementa ligeramente su tamaño hasta superar la barrera de los 5 metros de largo. El verdadero núcleo técnico de la tercera generación del Audi Q7 se encuentra en la profunda evolución de su base estructural.
El modelo equipa el reconocido sistema de tracción integral permanente quattro, pero en esta ocasión la gestión electrónica del reparto de fuerza entre ambos ejes se ha calibrado para ofrecer un comportamiento dinámico mucho más ágil. El esquema trabaja en sintonía con unos trenes de rodaje revisados que limitan de forma notable las oscilaciones de la carrocería y mejoran la estabilidad lineal a altas velocidades. Estas mejoras en los componentes de la suspensión y la dirección permiten que un vehículo de 5,01 metros de largo, 2,01 metros de ancho y 1,76 metros de alto filtre con suavidad las irregularidades del firme sin perder un ápice de precisión en el guiado. Además, el dimensionamiento de los pasos de rueda y los brazos de la suspensión se ha diseñado de forma simétrica para garantizar que el chasis soporte el peso adicional de los sistemas de almacenamiento de energía que equiparán las futuras variantes híbridas enchufables de la gama.
Flexibilidad interior y cotas de carga de nivel superior Audi asegura haber mejorado el aislamiento y el confort de la cabina. La ganancia de espacio en el habitáculo permite configurar el interior en variantes de cinco, seis o siete plazas según las necesidades del usuario, convirtiendo la modularidad en su principal argumento de ingeniería. La disposición de los asientos se ha estructurado para maximizar el confort y el espacio libre para las piernas en todas las filas. Las cotas del maletero varían en función de la modularidad elegida.
En la configuración de cinco asientos, el maletero ofrece una capacidad inicial de 806 litros. Abatiendo por completo los respaldos de la fila trasera, el volumen total de carga se eleva hasta los 2.075 litros con un suelo plano. Las versiones de siete pasajeros conservan un volumen útil de 722 litros por detrás de la segunda hilera de asientos. Por el momento, Audi no ha anunciado las versiones híbridas enchufables.
Se espera que estas pierdan algo de espacio libre en el maletero. Por el momento solo se han comunicado mecánicas diésel microhíbridas con bloques V6 de tres litros. Confort premium y soluciones avanzadas en el habitáculo Como ya es costumbre, Audi suma una tercera pantalla en el salpicadero (opcional) para el acompañante. Más allá de las mejoras estructurales y mecánicas, la tercera generación del todocamino de Ingolstadt da un paso adelante muy importante en lo relativo a la dotación de serie y al confort de marcha.
El interior se ha configurado con materiales de alta calidad y un aislamiento acústico reforzado que minimiza el ruido de rodadura en los viajes de larga distancia. En el salpicadero, los ocupantes se encuentran con una interfaz digital de última generación, acompañada por un sistema de climatización de hasta 4 zonas que optimiza de forma independiente el flujo de aire y la temperatura para cada una de las filas de asientos. El catálogo de equipamiento se enriquece con la última evolución de los asistentes dinámicos a la conducción, diseñados para supervisar el perímetro del coche y actuar de forma predictiva sobre el guiado del chasis. Entre los elementos más destacados se encuentran los nuevos faros de alta definición que adaptan de manera automática el haz de luz a las condiciones de la vía, un sistema de asistencia al aparcamiento automatizado y múltiples perfiles de personalización que memorizan los ajustes de la suspensión, la posición de los asientos y la iluminación ambiental según las preferencias del conductor.
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