“A mí me fue muy bien, aquí me tienes, vivo después y, sinceramente, yo no sé qué tantas sustancias se habrá metido Julián pero, yo creo, que yo me metí más que él”. El músico y cantante Claudio Yarto reveló en una entrevista que, así como Pablo Montero, Julio César Chávez y el fallecido Julián Figueroa, él también acudió a que le colocaran el famoso implante de naltrexona. El mencionado dispositivo le ayudó a dejar su dependencia al alcohol y las drogas, según contó. El vocalista de ‘Caló’ afirmó que no cree, como sugirió la viuda de Figueroa, Imelda Tuñón, que el medicamento, conocido por su capacidad para inhibir los efectos eufóricos que producen las sustancias, puedan provocar la muerte. “La medicina no te puede matar”, dijo Yarto ante las cámaras de ‘Venga la Alegría’.
TE RECOMENDAMOS: Maribel Guardia revela detalles de la última rehabilitación de Julián Figueroa y lo que pasó después Sin abundar en los detalles, expresó que por su nivel de adicción, posiblemente Julián no experimento con tantos narcóticos como él lo hizo en su momento. “No sé cuál era la jugada que traía Julián, pero cada quien habla de cómo le fue en la feria, a mí me fue muy bien, aquí me tienes, vivo después y, sinceramente, yo no sé qué tantas sustancias se habrá metido Julián pero, yo creo, que yo me metí más que él”, señaló. Según el rapero, el implante con naltrexona tuvo efectos tan positivos al grado de que en la actualidad no siente ningún tipo de deseo de volver a ingerir sustancias, sin embargo, también reconoció que antes de cualquier terapia o tratamiento, es la persona quien tiene que comprometerse a combatir su adicción. “La naltrexona no es una sustancia mágica, yo me puse dos implantes; el primero, me duró un año a mí y, luego, al otro año, me volví a poner el siguiente”, explicó. NO TE VAYAS SIN LEER: JC Chavez confiesa que usó el mismo chip de naltrexona que tenía Julián Figueroa antes de morir Finalmente, abundó en que la naltrexona limpia el sistema límbico, a través de la sensación primaria que generó el gusto por la sustancia. “Yo siento que, a mí, hasta me lo quemó porque, en verdad, no tengo ni ganas, ni se me antoja, ni me acuerdo, ni tengo pensamientos alcohólicos”, concluyó.