Conos conectados: la nueva señalización que aprueba la DGT tras la baliza V16, pero que no tendrás que comprar (por ahora)

Conos conectados: la nueva señalización que aprueba la DGT tras la baliza V16, pero que no tendrás que comprar (por ahora)

Coches Eléctricos Conos conectados: la nueva señalización que aprueba la DGT tras la baliza V16, pero que no tendrás que comprar (por ahora) Tras la llegada de las balizas V16, la DGT aprueba los conos conectados, aunque estos están ideados esencialmente para empresas concesionarias de obras y no para el público general. La DGT aprueba finalmente los conos conectados para obras o avisos en las carreteras. Alberto Pérez 10/06/2026 15:00 Actualizado a 10/06/2026 15:00 La llamada ‘digitalización de las carreteras españolas’ acaba de dar un nuevo paso. Tras la llegada de las polémicas balizas V16, la DGT ha comenzado a homologar los primeros conos conectados, capaces de comunicarse con la infraestructura digital de tráfico y con los propios vehículos.

El objetivo es mejorar la seguridad de los trabajadores que realizan labores de mantenimiento en la vía y advertir con mayor antelación a los conductores sobre la presencia de incidencias. Estos dispositivos, conocidos como conos conectados, pueden parecer a simple vista elementos tradicionales de señalización. Sin embargo, incorporan tecnología de geolocalización y conectividad que les permite transmitir su posición exacta en tiempo real. Gracias a ello, una obra, un corte de carril o una actuación de emergencia pueden ser comunicados automáticamente a los sistemas de gestión del tráfico sin necesidad de intervención manual.

Estos, al igual que las balizas V16, servirán para avisar al resto de conductores. Qué es y cómo funciona el ‘cono conectado’ El sistema se integra dentro del ecosistema DGT 3.0, la plataforma desarrollada por Tráfico para compartir información sobre incidencias en carretera con conductores, aplicaciones de navegación y vehículos conectados. Cuando los operarios despliegan y activan los conos homologados, estos envían sus coordenadas al llamado Punto de Acceso Nacional de Tráfico y Movilidad . A partir de ese momento, la incidencia puede aparecer reflejada en los paneles de mensaje variable situados en las carreteras, así como en los sistemas de información de aquellos automóviles preparados para recibir este tipo de alertas.

El conductor, por tanto, puede conocer con antelación que se aproxima a una zona de obras incluso antes de tener contacto visual con ella. Esta tecnología también busca resolver el controvertido apartado de la exposición de los trabajadores ante el tráfico rodado, especialmente en áreas de alta velocidad como autopistas. Según la propia DGT, la automatización de estos avisos reduce la necesidad de realizar determinadas tareas manuales de señalización y mejora la visibilidad de las incidencias, especialmente en condiciones meteorológicas adversas o durante la noche. La DGT lo ha aprobado pero aún no han comenzado su expansión.

Una nueva herramienta para la seguridad Precisamente sobre esto último, aunque los conductores también se beneficiarán de esta información adicional, el punto principal está puesto sobre la seguridad de quienes trabajan diariamente en la red viaria. Conservación de carreteras, retirada de obstáculos, reparaciones urgentes o limpieza tras accidentes son algunas de las situaciones en las que estos dispositivos pueden ser clave. Otra de sus ventajas es que continúan funcionando incluso cuando no hay personal presente en la zona afectada. Si existe un desperfecto en la calzada o una incidencia que requiere señalización temporal, los conos pueden mantener activa la advertencia para alertar a los usuarios de la vía hasta que el problema quede resuelto.

La DGT ya está preparada para su adopción Por el momento, la DGT ya ha homologado los primeros modelos que cumplen con los requisitos técnicos exigidos. Entre otras cosas, estos dispositivos incorporan conectividad propia y sistemas de posicionamiento que garantizan la transmisión continua de la información necesaria para alimentar la red de tráfico conectada. La discusión se centra en el sobrecoste que tendrán estos nuevos conos conectados frente a los clásicos de plástico. Sin embargo, la implantación de esta tecnología también ha abierto un debate relacionado con el coste económico.

A diferencia de un cono convencional, estas versiones inteligentes tienen un precio considerablemente más elevado debido a la incorporación de módulos de comunicación, sistemas GPS y servicios asociados a la transmisión de datos. Esto implica que su utilización quedará restringida, al menos inicialmente, a empresas concesionarias de mantenimiento, servicios de emergencia y administraciones responsables de la gestión viaria. No se trata de un producto destinado a los conductores particulares, como sí ocurre con las balizas V16 obligatorias desde este año, de las cuales se han escrito ríos de tinta. Aun así, desde la DGT consideran que la inversión está justificada si contribuye a reducir accidentes en entornos especialmente sensibles.

La estrategia de Tráfico pasa por construir una red donde vehículos, infraestructuras y dispositivos de señalización sean capaces de intercambiar información de manera constante y automática. Temas Coches Eléctricos