Echoes of Aincrad pinta para convertirse en uno de los juegos más interesantes que ha recibido Sword Art Online en bastante tiempo. Y no necesariamente porque reinvente todo lo conocido de la franquicia, sino porque por fin se atreve a romper con una costumbre que ya comenzaba a sentirse desgastada: volver a recorrer la historia de Kirito y Asuna desde casi los mismos ángulos de siempre. Lo más llamativo de Echoes of Aincrad es justamente que toma la base del arco original de SAO, pero la reinterpreta desde una perspectiva nueva. Aquí no estamos reviviendo otra vez la travesía de los protagonistas más conocidos, sino que entramos al mundo de Aincrad a través de nuestro propio avatar y junto a personajes originales.
Ese simple cambio ya altera mucho la experiencia, porque hace que el juego se sienta más personal, más cercano y, sobre todo, más fresco. Claro, eso no significa que todo funcione perfecto. Echoes of Aincrad deja ver varios aciertos importantes, pero también algunos tropiezos que podrían afectar la experiencia si no se ajustan bien de cara al lanzamiento. Lo interesante es que, incluso con esas fallas, el juego parece estar encontrando un camino propio dentro del universo de Sword Art Online.
Lo bueno y lo malo de Echoes of Aincrad Lo bueno de Echoes of Aincrad La mayor fortaleza de Echoes of Aincrad es que por fin logra que el jugador sienta que está viviendo la tragedia de SAO como si realmente formara parte de ella. En lugar de seguir nuevamente a Kirito, el juego te mete en los zapatos de tu propio personaje, alguien que también participó en la beta, que vuelve al lanzamiento oficial del MMO y que termina atrapado en el famoso death game ideado por Akihiko Kayaba. Ese cambio de enfoque hace que incluso momentos ya conocidos, como la revelación de que morir en el juego implica morir en la vida real, se sientan distintos. No porque cambie el evento en sí, sino porque ahora lo vives desde un ángulo más directo.
Ver cómo tu avatar y sus nuevos aliados enfrentan esa realidad le da otra clase de peso a la experiencia. Otro punto muy positivo de Echoes of Aincrad es su enfoque en la exploración. A diferencia de otros juegos de la franquicia que suelen sentirse mucho más guiados o amarrados a la historia principal, aquí parece haber una intención más clara de dejar que el jugador descubra cosas por su cuenta. Durante el recorrido por el primer y segundo piso de Aincrad se habla de nuevas zonas, cofres del tesoro, enemigos y materiales de crafteo, lo que ayuda a que el mundo no se sienta únicamente como un escenario para avanzar de misión en misión.
También da la impresión de que el juego quiere capturar mejor la sensación de estar dentro de un MMORPG. No solo por la ambientación o por el contexto narrativo, sino por el modo en que se combinan exploración, recursos, combate y progresión. Esa mezcla hace que Echoes of Aincrad recuerde un poco a propuestas como .hack, algo que sin duda puede llamar la atención de quienes llevan años esperando una experiencia más inmersiva dentro del universo de SAO. Echoes of Aincrad y su combate dejan buenas sensaciones En cuanto al gameplay, Echoes of Aincrad también deja impresiones bastante alentadoras.
El combate fue descrito como sólido y con una sensación bastante auténtica de MMORPG de Sword Art Online. Desde el inicio se tiene acceso a habilidades como Horizontal Slash, Slanted Slash y Vertical Slash, y tanto los ataques ligeros como los pesados parecen diferenciarse bien entre sí. Eso ayuda a que los enfrentamientos no se sientan torpes ni rígidos. De hecho, uno de los puntos que más destaca es que resulta relativamente fácil encadenar combos y moverse con soltura incluso desde una primera toma de contacto.
La evasión también parece funcionar bien, algo importante cuando el jugador se enfrenta a enemigos más grandes y agresivos. La presencia de monstruos como el Raging Mountain Bao deja claro que el juego buscará que el movimiento y el posicionamiento sean claves. Entrar, golpear y salir antes de recibir castigo parece ser parte importante del ritmo de batalla, y eso suena bastante prometedor para un título que quiere transmitir la tensión de sobrevivir en Aincrad. Además, hay detalles pequeños pero agradecibles, como ciertas protecciones en la exploración para que una caída o el agua profunda no se conviertan en castigos injustos.
Eso puede sonar menor, pero ayuda a que el jugador se anime a explorar sin sentir que todo el tiempo está a un error tonto de perder demasiado progreso. También te recomendamos: Kingdom Hearts IV ya tendría fecha de llegada a Nintendo Switch 2 y otras consolas Lo malo de Echoes of Aincrad Ahora bien, no todo en Echoes of Aincrad suena tan bien. El principal problema tiene que ver con la gestión del equipo, y más específicamente con el cambio de armas. Aunque puedes recoger nuevas armas en el campo, no es posible equiparlas libremente en cualquier momento.
Para hacerlo, necesitas regresar a una ciudad base o encontrar un punto específico como un campamento o un Chest Orb. Eso provoca una situación bastante frustrante: encuentras una pieza de equipo útil o interesante, pero no puedes probarla cuando te conviene, sino hasta que el juego te lo permite. Ese tipo de restricción se siente extraña incluso si el objetivo es reforzar la inmersión. De hecho, el problema es que ni siquiera parece particularmente fiel a cómo funcionan los MMORPG reales, donde normalmente sí existe más libertad para administrar el equipo.
Por eso esta decisión puede terminar viéndose menos como una mecánica intencional y más como una limitación incómoda. También hay que considerar que, debido a esa misma traba, la experiencia inicial quedó algo limitada en cuanto a variedad de armas. Al no poder cambiar de equipo con facilidad, buena parte del tiempo de juego terminó centrado en el uso de espada, dejando menos espacio para experimentar con otros estilos de combate. En un título que justamente quiere ofrecer una experiencia más personal y abierta, ese tipo de bloqueo puede restarle bastante dinamismo.
Echoes of Aincrad tiene el potencial para ofrecer algo diferente en SAO Aun con esos problemas, Echoes of Aincrad deja una impresión positiva porque por fin parece entender que Sword Art Online necesitaba una experiencia distinta en videojuegos. No se trata de abandonar por completo a Kirito o de borrar la historia que hizo famosa a la franquicia, sino de aceptar que hay otras formas de explorar Aincrad y de hacer sentir al jugador parte de ese mundo. El uso de personajes originales, el enfoque en nuestro propio avatar, la mayor importancia de la exploración y un combate que se siente bastante correcto hacen que el juego tenga una identidad mucho más clara que otras entregas recientes. Sí, todavía hay decisiones de diseño cuestionables, y el sistema de equipamiento luce como una de las áreas más débiles en este momento, pero la base parece suficientemente fuerte como para ilusionar.
Si el juego logra pulir sus fricciones y mantener esa sensación de inmersión dentro del death game, podría terminar siendo una de las propuestas más refrescantes que ha recibido la franquicia en años. Porque al final, eso es lo que más vende Echoes of Aincrad: la oportunidad de no solo mirar otra vez la historia de SAO, sino de sentir que ahora sí estás dentro de ella. ¿Tú qué opinas de Echoes of Aincrad? ¿Te emociona esta nueva forma de vivir Sword Art Online o sigues prefiriendo las historias centradas en Kirito y Asuna? No te pierdas de esta y otras noticias suscribiéndote a nuestro feed de Google News.