El Mundial 2026 será el primero de Lamine y el último baile para Messi y Cristiano. El joven delantero blaugrana de 18 años jugará al ritmo de Bad Bunny mientras Leo escuchará un último tango y Ronaldo se marchará con fado melancólico. Los dos últimos han puesto música al fútbol durante las últimas décadas. Messi ha sido el mejor de la historia y Cristiano le ha seguido en una competencia que ha elevado a ambos.
México, Canadá y EE.UU. significará un adiós del ‘Big two’ más potente de los últimos años. Messi acabó ganando la batalla, pero Ronaldo nunca tiró la toalla. Los dos serán aún una de las principales causas para pagar las carísimas entradas de un Mundial que todavía no se vive con pasión en Estados Unidos, con muchos países, muchos días y problemas en las alturas fundamentalmente con Irán y su expedición y más abajo con visados de entrada a los aficionados. En fútbol, la selección española parte dentro del grupo de favoritas en las que destaca Francia, se encuentra Argentina, Alemania, Portugal, Inglaterra y se ubica también a Brasil y a Marruecos.
En todos los grandes eventos mundiales hay alguna selección que se puede entender como revelación. Puede ser cualquiera. Desde la díscola Senegal hasta Noruega, que jugará con una pareja de delanteros impresionante como Sorloth y Haaland. Hasta ahora solo ocho países han conquistado la Copa del Mundo: Uruguay, Italia, Brasil, Inglaterra, Alemania, Agentina, Francia y España.
En este Mundial queda un mes de competición con 104 partidos. Es un campeonato en el que existe la ilusión de poder coronar a un crack que pueda emular la carrera de los más grandes. Todas las miradas se dirigen a Lamine como antes se dirigían a Messi. EE.UU. tiene un poco de lugar de legado, de territorio de confirmación de un chaval mágico que ya ganó con España la Eurocopa.
Puede ser el Mundial de Lamine, el de su consagración global. Para ello necesitará compañeros generosos y él ser consciente de que es una pieza valiosa en el grupo, pero lo que más importa es el equipo. De momento hoy el México de Aguirre y Márquez abrirá el fuego. Mucha gente tiene muchas ganas de fútbol tras semanas de abstinencia.