En 1985, la esperanza de vida femenina en Corea del Sur estaba en 73,4 años. 45 años después, para 2030, la cifra ascenderá hasta los 90 años de media, convirtiéndose en la primera población de la historia de la humanidad en superar ese umbral. Lo de mirar a Japón para buscar esa imagen de señoras ancianas con una vitalidad envidiable tiene, por tanto, fecha de caducidad. El salto de 17 años de esperanza de vida no es casualidad, claro, al auge que ha vivido el país impulsado por su economía, se suma aquí el cómo ha alcanzado ese crecimiento: acceso universal a la sanidad, seguro médico nacional, obesidad mucho más baja que países de economía similar, reparto equitativo de mejoras sociales… Era cuestión de tiempo que Corea del Sur pudiese demostrar hacia dónde lleva esa tendencia. El secreto de las mujeres de Corea del Sur Que superar la media de los 90 años como esperanza de vida suponga un hito no es baladí.
Hasta hace no mucho, cuando en 2017 un estudio del Imperial College de Londres puso la cifra por primera vez sobre la mesa, superar ese umbral parecía imposible tanto a nivel médico como socioeconómico. Conforme más nos acercábamos a esa cifra, más se frenaba la curva, así que llegados a cierto punto empezamos a meter décimas en las previsiones en vez de años completos. Por otro lado, todos estamos de acuerdo en que reducir la mortalidad infantil es un desafío asumible, y hacer lo propio para que alguien de 60 llegue a los 63 es una manta que podemos liarnos todos a la cabeza sin darle demasiadas vueltas. En cambio, hacer el salto de 87 a 90 años, por una simple cuestión de biología, es notablemente más difícil.
Lo que marcaba aquél estudio de la universidad de Londres era que, para ciertos países en los que ya había una buena base sobre la que trabajar, cuando llegase la estabilidad suficiente para equipararse a aquellos con mejor situación socioeconómica, el umbral sería franqueable. No se equivocaban. Lo que olvidaron entonces, y es tema de conversación ahora que arroja un drama adicional a esos 90 años, es que Corea del Sur también tiene una de las cifras de natalidad más bajas del planeta: 0,72 hijos por mujer en 2023. No hay que ser experto en demografía para saber que lo de juntar unas cifras con otras supone asomarse a otro abismo.
Uno en el que las pensiones de jubilación de esas señoras de 90 y pocos dan susto al miedo. Imagen | U86967662 en Midjourney En 3DJuegos | La Generación Z cree que se está volviendo estúpida. El 46% asegura que se vuelven menos inteligentes conforme más usan la IA En 3DJuegos | Un clásico de 1968, originalmente un fracaso de taquilla, está considerado "la mejor película del Oeste de todos los tiempos"