La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) alertó que el ingreso de más de 300.000 toneladas de arroz importado durante el ciclo de recolección 2025‑2026 provocó una caída del 35% en el precio pagado al productor nacional y generó dificultades para colocar la cosecha en los centros de acopio. En un pronunciamiento de su junta directiva, el gremio afirmó que las importaciones “en plena época de cosecha” continúan afectando de manera severa a la producción local. Según el documento, industrias y empaquetadoras restringieron la recepción del arroz nacional y, en algunos casos, solo aceptaron volúmenes equivalentes al monto de los agroinsumos previamente vendidos a los agricultores. Esa práctica redujo el precio acordado con el Ministerio de Agricultura y Tierras de 0,40 a 0,30 dólares por kilo.
Fedeagro añadió que algunos empaquetadores iniciaron una “guerra de precios al detal”, lo que —según el gremio— distorsiona la cadena de valor y agrava la presión sobre los productores. Más leídas Cuatro sectores clave de la economía se desplomaron más de 75% en una década Tasa de Cambio BCV 10 de junio de 2026: 572,6784 Bs/USD (+0,88%) Expectativas sobredimensionadas amenazan a las empresas venezolanas Costos de producción y competencia externa La organización calificó como “contradictorio” que se penalice al productor venezolano mientras se favorece a agricultores de países exportadores que operan con subsidios y ayudas internas inexistentes en Venezuela. Recordó que producir una hectárea de arroz cuesta en promedio 2.000 dólares, un nivel que solo se cubre con rendimientos de 5.000 kg/ha vendidos a 0,40 dólares por kilo, productividad que solo alcanza una fracción de los agricultores. El gremio contrastó que el precio internacional del arroz paddy (FOB Golfo) ronda los 280 dólares por tonelada, y que, una vez nacionalizado en Puerto Cabello y trasladado a planta industrial, el costo se ubica cerca de 490 dólares por tonelada, un 22,5% más caro que el producto nacional.
Sin embargo, las exoneraciones impositivas aplicadas a las importaciones terminan —según Fedeagro— desvalorizando la cosecha local. Llamado urgente ante el ciclo de invierno 2026 Fedeagro recordó que el sector arrocero acumula cuatro años de recuperación en sus volúmenes de producción, pese a limitaciones estructurales como falta de estímulos, escasez de combustible, restricciones de crédito, plagas y cortes eléctricos que afectan el riego. Ante este escenario, la junta directiva pidió al Ejecutivo restringir de inmediato las importaciones para evitar una sobreoferta que distorsione el mercado. También exigió a las instituciones públicas un balance real de producción y consumo que respete la estacionalidad agrícola, y exhortó a procesadores y empaquetadores a recibir el arroz nacional al precio acordado con el MAT, con el fin de aliviar la congestión en los centros de acopio y permitir que los agricultores cumplan con sus compromisos financieros y con los gastos del ciclo de siembra de invierno 2026.
Con información de Minuta Agropecuaria