Marvel ha decidido celebrar los 25 años de su Mangaverso de la forma más coherente posible: anunciando el fin del mundo. La editorial recupera en septiembre aquella realidad alternativa que reinterpretó a sus héroes con la gramática del cómic japonés, y lo hace con cinco one-shots que saldrán semana a semana. La apertura y el cierre los firman Marvel Mangaverse: Web of Blood (3 de septiembre) y Web of Destiny (30 de septiembre), una historia en dos partes escrita por el dúo de padre e hijo de Joe y Jack Kelly y dibujada por el español Kenny Ruiz. La premisa es puro shonen apocalíptico: un mundo donde la tecnología ha dejado de funcionar y reina la magia, con un cataclismo desatado por el regreso de la Fuerza Fénix.
En el centro de la acción, un trío de viejos amigos, Miles Morales, Laura Kinney e Illyana Rasputin, condenado a romperse por una pregunta: si lo que hacen para salvar el mundo no será justo lo que lo condene. La editorial recupera en septiembre aquella realidad alternativa que reinterpretó a sus héroes con la gramática del cómic japonés Los 5 números que enmarcan el evento están a cargo de un auténtico dream team de artistas que se harán cargo de algunos de los personajes más populares entre la nueva generación de lectores marvelitas. Iron Knight (9 de septiembre) lleva a Riri Williams a una nueva Chicago como Ironheart, con una armadura de maná, por Cody Ziglar y la japonesa Kei Zama. Arcane Avengers (16 de septiembre) junta a unos hechiceros a regañadientes liderados por Bucky Barnes para encerrar yokai, con Ashley Allen y Mirka Andolfo.
Y Ghostlocke (23 de septiembre) lanza a Kwannon, en su moto shinigami, contra un Carnage desatado, con Alyssa Wong y Michael Yg. De propina, las cinco portadas las firma Yuji Kaku, el mangaka de Jigokuraku y antiguo ayudante de Tatsuki Fujimoto. Marvel lleva intentando hacer manga desde 1970, y siempre tropezó con la misma piedra Todo este invento no es más que un nuevo capítulo en una larga historia, porque el Mangaverso lleva más de dos décadas como nota a pie de página. La línea nació en marzo de 2002, cuando Ben Dunn (creador de Ninja High School y pionero del llamado amerimanga) firmó New Dawn y abrió una realidad que Marvel acabaría catalogando como Tierra-2301.
Allí Hulk era un kaiju de veinte pisos, Iron Man se ensamblaba en un mecha gigante y media plantilla cambiaba de género o de origen sin demasiados miramientos con el canon Marvel tradicional. Fue la primera vez que Marvel se puso a dibujar manga por su cuenta en lugar de encargárselo a Japón, y de ahí saldrían más one-shots y una miniserie. El aniversario del Mangaverso es una jugada comercial inevitable Pero la relación de Marvel con el manga es mucho más antigua y reveladora. En 1970, en plena fiebre de Spider-Man, Marvel quiso vender al trepamuros en Japón y descubrió algo incómodo: no bastaba con traducir un cómic americano de 32 páginas.
Así que se alió con Kodansha y dejó que Ryoichi Ikegami, luego legendario por Crying Freeman, dibujara un Spider-Man nuevo, protagonizado por un tal Yu Komori y teñido del gekiga más oscuro. Ocho años después, Toei lo convirtió en un héroe tokusatsu que pilotaba un robot gigante, Leopardon, germen de los futuros Super Sentai y Power Rangers. En los últimos años Marvel ha dejado de imitar para empezar a delegar sus personajes en manos de mangakas: Deadpool: Samurai arrasó en Shōnen Jump+, y títulos como Spider-Man: Fake Red o el Secret Reverse del creador de Yu-Gi-Oh! nacieron ya de mano de autores japoneses y llegaron a Occidente mediante un acuerdo con la editorial Viz. El Mangaverso del aniversario es el siguiente paso lógico, y creo que merece la pena destacar la participación de nuestro amigo Kenny Ruiz, quien dibuja Marvel Mangaverse: Web of Blood.
El alicantino criado en Granada, que montó un fanzine con catorce años, es hoy uno de los pocos españoles que han hecho manga para Japón, haciéndose cargo de los personajes del gran maestro Tezuka, nada menos. Por si fuera poco, en 2025 firmó para Viz un Star Wars: Path of the Lightsaber que ya forma parte del canon oficial de la saga Star Wars. No es un dibujante occidental imitando a los grandes artistas de Japón: es un artista español que ha aprendido a hablar con los códigos narrativos de Japón. No es que se acaben los superhéroes: es que Occidente ha dejado de dibujarlos solo Cuando un evento de este tipo se anuncia con un lema tan rimbombante como "la era de los superhéroes ha terminado", lo normal es que a todo slos fans nos sueve a reclamo comercial algo exagerado.
Pero en esta coacción creo que Marvel está sabiendo está leyendo el mercado. Hace años que el manga domina las estanterías de novela gráfica en EE. UU. y que los adolescentes que antes compraban grapas de la Patrulla-X devoran ahora Jujutsu Kaisen o Kaiju No. 8. No hace mucho que Jim Lee, el gran jefe de la competencia, DC Comic, reconoció este cambio en el mercado editorial.
Marvel también reconoce la llegada de este tsunami comercial y ha decidido subirse a esa nueva ola. El aniversario del Mangaverso es una jugada comercial inevitable. Lo curioso es que la jugada le sienta bien. ¿No te resulta sospechoso que este evento reúna el formato de moda, con lso personaje más populares y los artistas más punteros del género? todos lso aspectos de esta iniciativa editorial son un reclamo comercial de cara a un nuevo tipo de lector al que Marvel quiere llamar la atención. Es inevitable pensar que este aniversario tiene mucho de experimento, y quizá por eso la frase de la portada no anuncia un final, sino un relevo.
Los cómics superhéroes no se mueren; sencillamente han aprendido a hablar en otro idioma, y es que no les queda otra. ¿Y tú qué opinas? ¿Te te aprece este evento? ¿Eres más de cómic de superhéroes o de Manga? Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans. En 3DJuegos | El presentador de Humor Amarillo se convirtió en un samurái legendario en una peli que no deberías dejar de ver En 3DJuegos | El mayor cambio de la historia de Dragon Ball se debe a que las niñas perdieron el interés en Son Goku