Su vínculo con esta fue entrañable; obtuvo mención en el Premio Literario Casa de las Américas 2011 con su novela Sábanas y sueños, un recorrido por casi un siglo de la historia carioca, destacó la entidad en su página en Facebook. Tal obra que fue publicada por el Fondo Editorial del centro en la colección La Honda. En 2012 fue jurado del prestigioso galardón en la categoría de Teatro y colaboró con las publicaciones de la institución, de manera especial con la revista Conjunto, especializada en teatro latinoamericano. La impronta de Senna abarca su trabajo junto al destacado cineasta cubano Santiago Álvarez en Brascuba y su desempeño como director de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Cuba, donde “fue un profesor muy querido por sus alumnos”.
Casa de las Américas evocó asimismo su rol en la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, otra de las fortalezas de la cultura en la nación caribeña. “Su mirada satírica y su compromiso con nuestra América perduran. Abrazo a su familia, amigos y a la cultura brasileña”, concluyó. Nacido el 25 de abril de 1940 en la ciudad de Lençóis, en el estado de Bahía, Orlando Senna murió tras sufrir una bronconeumonía que derivó en una inflamación pulmonar, un cuadro clínico agravado por padecimientos que enfrentaba desde hacía varios años, publicó la Agencia Brasil. Con una de las trayectorias más influyentes del cine brasileño contemporáneo, su obra está marcada por el compromiso social y la reflexión sobre la realidad nacional.
Iracema, Uma Transa Amazônica, codirigida con Jorge Bodanzky y calificada por la prensa como una de las películas más importantes del séptimo arte brasileño, destaca entre sus piezas más reconocidas. A la par de su creación artística, desempeñó un papel significativo en la formulación de políticas públicas para el sector audiovisual, y entre 2003 y 2007 fue secretario de esa área en el Ministerio de Cultura, durante el primer gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. mar/amr