Bloomberg — Pacific Investment Management Co. advirtió que “el ciclo de pérdidas crediticias ya está aquí”, dado que el fuerte gasto asociado a la inteligencia artificial podría ampliar las diferencias en el desempeño económico y afectar a los prestatarios de menor calidad crediticia. Richard Clarida, Andrew Balls y Daniel Ivascyn, de Pimco, señalaron en el último informe anual de perspectivas estructurales de la firma que “el ciclo de defaults se está reafirmando y esperamos pérdidas significativamente mayores en segmentos de menor calidad crediticia, como el crédito apalancado y los préstamos directos privados”. Pimco, que administra US$2,3 billones en activos, afirmó que el despliegue de infraestructura vinculada a la inteligencia artificial podría ampliar la gama de resultados económicos durante los próximos cinco años, al tiempo que dejaría más expuestos a los prestatarios más débiles y con mayores niveles de apalancamiento. Los diferenciales del crédito con grado de inversión —la prima de rendimiento que los inversionistas exigen sobre los bonos del Tesoro estadounidense para mantener deuda corporativa de alta calidad— permanecen cerca de sus niveles más bajos en casi tres décadas.
La demanda por deuda de mayor riesgo también se ha mantenido sólida pese a la reciente venta masiva global de bonos, ya que los mayores rendimientos continúan atrayendo compradores. Según Pimco, ese contexto contrasta con una “elevada incertidumbre estructural” y “lo interpretamos como complacencia más que como fortaleza”. La firma también destacó “un aumento de las extensiones de vencimientos y de las estructuras de pago en especie (PIK, por sus siglas en inglés), que permiten a los prestatarios pagar deuda con más deuda”. Esa tendencia sugiere que “se está desarrollando un ciclo de incumplimientos más genuino y los inversores no deberían esperar que los patrones históricos de rápida recuperación se repitan con la misma fiabilidad”.
Pimco sostuvo que uno de los efectos del auge de la IA podría ser una menor presión salarial y una mayor productividad, lo que describió como “una poderosa fuerza desinflacionaria”. Sin embargo, agregó que los shocks geopolíticos y la reconfiguración de las cadenas de suministro probablemente seguirán ejerciendo presión alcista sobre los precios. En ese contexto, la gestora considera que “los bancos centrales harán lo que sea necesario para mantener ancladas las expectativas de inflación durante los próximos cinco años” y que, por esa razón, “los bonos soberanos ofrecen ingresos y potencial de ganancias de capital en una futura desaceleración económica”. Los autores también destacaron que la frecuencia histórica de recesiones en Estados Unidos durante períodos de cinco años desde la Segunda Guerra Mundial ha sido de un 69%. “Los bancos centrales tienen mucho más margen para recortar tasas en futuras desaceleraciones que durante la década previa a la pandemia y esperamos que lo utilicen”, escribieron.
Ver más: BlackRock y Pimco ven riesgos inflacionarios que el mercado minimiza Al mismo tiempo, los elevados niveles de deuda y los persistentes déficits fiscales en las economías desarrolladas “limitan el margen fiscal, pero no implican en nuestro escenario base que una crisis fiscal estadounidense sea inminente”. “El estatus del dólar como moneda de reserva otorga a Estados Unidos más flexibilidad que a otros emisores soberanos”, señalaron. Sin embargo, advirtieron que el país “permanece en una trayectoria insostenible bajo las políticas actuales, que continúan posponiendo las decisiones difíciles”. En ese contexto, “poseer deuda no estadounidense puede ser una forma prudente de diversificar”, agregaron. En lo que va del año, la gestora de activos ha sorteado un período de debilidad para los bonos estadounidenses.
El fondo insignia Pimco Income Fund, con US$228.000 millones en activos, registra una rentabilidad del 0,3%, superando al 66% de sus competidores. En los últimos tres y cinco años ha superado al 90% de sus rivales y acumula una ganancia del 7,8% en los últimos doce meses. Lea más en Bloomberg.com