Microsoft presume siempre de un ecosistema estable y equilibrado, pero todo ha vuelto a tambalearse tras el lanzamiento de sus últimos parches de seguridad. Y lo peor llega cuando los usuarios intentan actualizar sus equipos, ya que se genera un bucle de fallos que hace que el sistema colapse y no pueda solucionarse por sí solo. La propia compañía de Redmond se ha visto obligada a emitir una alerta urgente explicando el problema a los usuarios, aclarando que el fallo congela el historial de descargas y expone los ordenadores a vulnerabilidades de todo tipo si no se interviene. Origen del error La alerta ha sido activada tras los reportes que expertos del sector han monitorizado, como es el caso de la reconocida MVP de Microsoft Susan Bradley.
Según ha confirmado oficialmente la multinacional tecnológica en una nota de servicio, el fallo afecta a un porcentaje específico de ordenadores personales y corporativos que fueron migrados desde versiones previas (como Windows 10 21H2/22H2 o Windows 11 23H2) hacia las compilaciones modernas Windows 11 24H2 o 25H2. Al intentar procesar la actualización acumulativa correspondiente a junio de 2026, el agente de descargas del sistema colapsa por completo. En la pantalla de los usuarios se despliegan de forma sistemática los códigos de error 0x80073712 o 0x800f0993. A nivel de software, el primero se traduce en una corrupción profunda en el almacén de componentes del sistema (ERROR_SXS_COMPONENT_STORE_CORRUPT ), mientras que el segundo bloquea la renovación de los paquetes de instalación necesarios para fusionar los parches nuevos con los archivos base del disco duro.
El resultado de todo esto es un bloqueo permanente que impide al ordenador recibir cualquier parche mensual de un futuro. Cómo solucionarlo La gravedad del asunto varía sustancialmente según el estado actual del equipo. Para los usuarios particulares y ordenadores de consumo doméstico (ediciones Home) que todavía no han sufrido el bloqueo, Microsoft ha implementado una solución interna que se aplica de manera automática simplemente con reiniciar el dispositivo. Sin embargo, para la oleada de sistemas que ya han quedado atrapados en el bucle tras la actualización de las ramas 24H2 o 25H2, esto no sirve.
Para los usuarios avanzados y administradores de sistemas que necesiten cortar el fallo cíclico de forma inmediata, la compañía ha tenido que proporcionar un método manual a través de la consola de comandos. El proceso requiere abrir la herramienta Símbolo del sistema (CMD) con privilegios de administrador y ejecutar la herramienta de preparación de imágenes de implementación (DISM) introduciendo la siguiente línea de comandos exacta: dism /online /remove-package /packagename:Package_for_RollupFix~31bf3856ad364e35~amd64~~26100.1742.1.10 Este comando se encarga de extirpar de raíz el paquete corrupto que mantiene congelado el motor de actualizaciones de Windows. En los casos más extremos, donde esta inyección de código no consiga recuperar los servicios de red, la única vía de escape certificada por el equipo de ingeniería de Redmond será realizar una actualización en el contexto del sistema, reinstalando Windows 11 conservando los archivos y aplicaciones del usuario. El historial de los últimos meses evidencia un escenario complejo en las oficinas de soporte técnico de Microsoft.
En abril del presente año, la firma ya tuvo que lanzar un parche de emergencia fuera para corregir una actualización que provocaba exactamente los mismos errores de corrupción en el almacén de componentes.