El encarecimiento de la energía vuelve a situarse como uno de los principales riesgos para las economías centroamericanas. Según el informe Perspectivas Económicas Globales del Banco Mundial, la dependencia de las importaciones energéticas hará que los países de la región afronten mayores costes, una menor capacidad de consumo y un crecimiento más moderado durante este año. El Banco Mundial considera que el aumento de los precios internacionales del petróleo afectará a la actividad económica mediante mayores costes de importación y una reducción de los ingresos reales de los hogares El petróleo presiona a las economías importadoras de energía El organismo internacional señala que la mayoría de los países de América Central son importadores netos de energía, lo que los hace especialmente sensibles a las fluctuaciones del mercado petrolero. Según el informe, el impacto llegará a través de varios canales, entre ellos el incremento de la factura energética, mayores presiones sobre la inflación y una pérdida de poder adquisitivo para consumidores y empresas.
No obstante, el Banco Mundial subraya que algunos factores ayudarán a amortiguar parcialmente estos efectos. Entre ellos destacan la fortaleza de las remesas enviadas desde el exterior y una demanda interna que continúa mostrando cierta estabilidad. País Crecimiento 2025 Previsión 2026 Variación El Salvador 3,9% 3,2% -0,7 puntos Guatemala 4,2% 3,7% -0,5 puntos Honduras 3,8% 3,4% -0,4 puntos El Salvador, Guatemala y Honduras perderán impulso Las previsiones del Banco Mundial apuntan a una ralentización económica en las principales economías de Centroamérica. En el caso de El Salvador , el crecimiento previsto para 2026 se sitúa en el 3,2%, frente al 3,9% registrado en 2025.
Para Guatemala , la institución calcula una expansión del 3,7%, por debajo del 4,2% del ejercicio anterior. El Salvador registrará la mayor desaceleración entre las principales economías centroamericanas analizadas por el organismo internacional Por su parte, Honduras crecerá un 3,4%, una cifra inferior al 3,8% alcanzado durante el año pasado. El informe también advierte de que la región sigue expuesta a una posible desaceleración de la demanda internacional y a unas condiciones de financiación más restrictivas derivadas de las tensiones geopolíticas y económicas globales. América Latina crecerá un 2,2% en 2026 Más allá de Centroamérica, el Banco Mundial proyecta que el conjunto de América Latina y el Caribe registre un crecimiento económico del 2,2% durante 2026.
La institución considera que la evolución de los precios energéticos, la inflación y el acceso al crédito serán factores determinantes para la actividad económica regional en los próximos meses. El Banco Mundial prevé que América Latina y el Caribe crezcan un 2,2% en 2026 pese a la incertidumbre internacional y al encarecimiento de la energía La evolución del mercado del petróleo seguirá siendo uno de los principales elementos de vigilancia para las economías centroamericanas, especialmente aquellas con una elevada dependencia de las importaciones energéticas.