“Hay un interés abrumador por papeles de Argentina”, aseguró un ejecutivo de Fitch

“Hay un interés abrumador por papeles de Argentina”, aseguró un ejecutivo de Fitch

Buenos Aires — “De las conversaciones que tenemos con inversores a nivel global, puedo decir que hay un interés abrumador por papeles de Argentina”. Así resumió Alejandro García, managing director y head banks LatAm de Fitch Ratings, la visión que percibe entre inversores internacionales sobre los activos argentinos. Fue durante el evento Fitch On Argentina, realizado en el hotel Faena de Buenos Aires. Según agregó, el acceso al financiamiento externo depende principalmente del precio. “La verdad es que en el mercado internacional hay un apetito de riesgo a lo largo de la curva, se puede conseguir financiamiento casi en cualquier nivel de calificación, diversos plazos.

Siempre es un tema de precio”, resumió. La referencia surgió durante una conversación sobre la decisión del soberano argentino de no emitir deuda en los mercados internacionales y sobre si esa decisión podría abrir espacio para otros emisores. García señaló que no tiene una respuesta concluyente sobre el papel que juega el soberano en ese proceso, aunque destacó que el universo de emisores argentinos está creciendo. “Lo que sí es cierto es que el universo de emisores argentinos está creciendo por diversos sectores industriales y el de las provincias. El entorno se está volviendo más constructivo”, indicó el ejecutivo de Fitch.

Aun así, consideró que el riesgo país continúa siendo un factor determinante en las condiciones de financiamiento que enfrentan las entidades argentinas. “Es difícil pensar en un banco, incluso entre los más sólidos, que pudieran llegar a emitir por debajo del 8%, 8,5% a nivel internacional”, puntualizó. Por otro lado, reseñó que a la prima asociada al soberano se agregan los riesgos propios de cada entidad o sector, por lo que la discusión para los bancos no pasa únicamente por acceder a financiamiento internacional. “Creo que ahora la disyuntiva es si esta es en verdad una buena estrategia de fondeo para los bancos”, sostuvo. Durante su exposición, García también analizó la situación del sistema financiero argentino y su capacidad para acompañar una eventual expansión de la actividad económica. Según señaló el analista de la calificadora de riesgo, los bancos suelen ser los últimos beneficiarios de los cambios en el entorno económico porque los grandes proyectos de energía, infraestructura y otros sectores suelen comenzar con financiamiento proveniente del exterior. “Siempre es más común ver que el beneficio en el sector financiero viene más como una segunda derivada, conforme estos grandes proyectos generan una derrama económica”, precisó García.

Pese a ello, consideró que los fundamentos del sistema financiero son favorables. “Creo que, al final de cuentas, los fundamentos de mediano plazo son razonablemente positivos y constructivos para apoyar esa mayor actividad económica”, señaló. El ejecutivo reconoció, sin embargo, que los bancos atraviesan actualmente un período desafiante por el deterioro de la calidad de cartera. “Estamos enfrentando un shock relativamente significativo en los bancos y el sistema financiero en general”, indicó. Detalló que es ese fenómeno tuvo impacto sobre las utilidades debido al aumento de provisiones y costos crediticios. Fitch espera una normalización gradual de esas métricas durante los próximos años. “Esperamos una gradual normalización, aunque posiblemente no volveremos a ver los niveles excepcionalmente tan sólidos que había hasta 2024”, proyectó.

García destacó además la posición de capital con la que cuentan las entidades financieras. “Vemos cómo la mayoría de los bancos, y especialmente los sistémicamente importantes, se han preparado y se han adaptado a este entorno desafiante y de volatilidad con métricas de capital que son más altas que las de distintos mercados emergentes”, sostuvo. También remarcó que el sistema se encuentra ampliamente financiado mediante depósitos y que ha existido un crecimiento congruente entre depósitos y activos. “Al final de cuentas, creemos que sienta las bases para que se dé ese acompañamiento”, indicó, en referencia a una eventual expansión del crédito junto con la actividad económica. Respecto del financiamiento internacional, García identificó una posible alternativa en los instrumentos híbridos de capital, como los additional Tier 1 y los Tier 2, utilizados por bancos de distintos mercados para complementar sus niveles de capital. “El mercado lo reconoce como un esfuerzo adicional de los bancos por complementar sus bases de capital”, subrayó. Según explicó, estos instrumentos son aceptados por los reguladores bancarios como capital adicional y podrían representar una alternativa más eficiente que la emisión de deuda tradicional. “Tal vez exista una ventana en la cual el conseguir ese capital o cuasicapital pudiéramos estar en un nivel bastante más cercano de lo que haga el racional económico”, sostuvo.

Como ejemplo, mencionó el caso de Turquía, donde bancos con calificaciones inferiores a las de varias entidades argentinas han logrado captar entre US$150 millones y US$250 millones mediante este tipo de emisiones. “Hay mercado, incluso para lo que no sean transacciones tipo benchmark”, afirmó. Para García, la experiencia observada en otros mercados emergentes muestra que existe demanda de inversores a lo largo de distintos niveles de riesgo crediticio. “Solamente es un tema de precio y de que tenga sentido económico”, concluyó. S&P siguió los pasos de Fitch El miércoles 10 de junio, S&P mejoró la calificación de la deuda a largo plazo en moneda extranjera de Argentina de CCC+ a B-. La perspectiva se mantiene estable.

De esta forma, esta agencia siguió los pasos de Fitch, que ya había tomado la misma decisión a principios de mayo. VER MÁS: S&P mejora calificación de Argentina y destaca acceso a liquidez