Desde este jueves, el calendario enciende tres fogones: Industriales recibe a Holguín en el Latinoamericano, Artemisa visita a Matanzas en el Victoria de Girón y Las Tunas abre su casa del Julio Antonio Mella para Mayabeque, duelos que pueden torcer destinos. Los Leones capitalinos (21-11) caminan con paso de favorito sostenido en un cuerpo de lanzadores que asfixia (4.57 de efectividad, WHIP de 1.40, 132 ponches), una defensa de reloj (.983) y una ofensiva oportuna (.300, 38 jonrones, 21 robos), por lo que su clasificación parece un trámite. Los Leñadores (17-13) respiran cerca gracias al mejor bateo del torneo (.333) y un pitcheo que acompaña (5.09), aunque su guante (penúltimo, .969) es una grieta que puede filtrar sustos en noches apretadas. Matanzas (10-19) mira desde el borde del abismo y, aunque las matemáticas no cierran la puerta, el terreno le ha ido apagando las luces, por lo que su papel inmediato puede ser más de juez que de aspirante.
Los Cachorros de Holguín (16-16) sostiene la mejor carta ofensiva —líder en carreras (216) y jonrones (56)— y carga ventaja directa en el duelo particular sobre los Cazadores de Artemisa (5-3) y empate con los Huracanes de Mayabeque (4-4), pero su cierre ante Industriales y Las Tunas es una cuesta empinada donde cada out pesará doble. Los Cazadores (14-16) y los Huracanes (14-17) avanzan como sombras paralelas, separados por medio juego y por un duelo particular favorable a los de Mayabeque (4-3), con bates calientes (.313 y .318) y brazos que conceden demasiado, lo que convierte cada serie en una moneda al aire. Si la lógica no se descarrila, Industriales y Las Tunas ocuparán dos sillas, mientras Holguín parte con ligera ventaja para la tercera y la cuarta se decidirá en el pulso Artemisa–Mayabeque, donde el calendario dibuja un final abierto, tenso y propenso a sorpresas. rob/blc