La Habana, 11 jun (Prensa Latina) Por estos días el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba, que en menos de un mes estará arribando a su 40 aniversario, ha sobresalido en titulares uno de sus resultados más novedosos en los últimos tiempos, Jusvinza, un producto terapéutico innovador para enfermedades autoinmunes. El mismo, ha podido estar presente en el combate a varias enfermedades emergentes que han afectado tanto a la población cubana como al mundo en los últimos tiempos, pero detrás de este fármaco con excelentes resultados existe un equipo de trabajo que sin su labor no hubiese sido posible realizar este nuevo hito. María del Carmen Dominguez Horta, es la líder de este proyecto, quien ha dedicado varios años de su vida al estudio de enfermedades autoinmunes y en materia general a la biotecnología cubana. Licenciada en Bioquímica en la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana y Doctora en Ciencias Biológicas María del Carmen, quien es natal de Jovellanos, provincia de Matanzas, luego de culminar sus estudios en la capital del país se dirige a la provincia de Santi Spiritus donde se estaba formando por ese tiempo otro centro biotecnológico adjunto al CIGB de La Habana. “Mi objetivo era ir a hacer ingeniería genética a esa provincia, y el proyecto inicial de allí quiso que me insertara en la expresión de proteínas para uso farmacéutico, luego vinieron los años del Periodo Especial y ese proyecto se reduce, pero al mismo tiempo el CIGB de La Habana comienza a construir una comunidad de viviendas para atraer a investigadores de las provincias adyacentes, y dio la casualidad que mi línea de investigación decide continuarse en la capital cubana, esa fue la manera en que pude llegar hasta el CIGB” Ya radicada en La Habana, María del Carmen comienza su trabajo en el clonaje y la expresión de genes que se codifican para proteínas en el uso farmacéutico.
En esa línea de trabajo, esta investigadora estuvo ligada a la producción de Interferones que por ese tiempo era el medicamento que mayor énfasis trabajaba el CIGB. “Posteriormente trabaje en la división inmunotecnologìa y diagnóstico en la clonación de genes para el uso de varias proteínas usadas que servían para diagnosticar HB y luego pase a un proyecto para identificar proteínas en la sífilis. Esas se obtenían en el CIGB y luego eran transferidas al Centro de Inmunoensayo para luego ser usadas en la red nacional, por ejemplo, la certificación de la sangre, con el objetivo de estar libres de estos virus, como el HB o bacterias como la causante de la sífilis” María del Carmen alcanzó su mayor reconocimiento, con el producto Jusvinza, uno de los mayores logros de la biotecnología cubana en los últimos años. “Jusvinza es un producto que se obtiene a través de un proyecto que el objetivo era la obtención de fármacos inmunomoduladores para el tratamiento de las enfermedades autoinmunes. Esto transitó por varias etapas, en el CIGB lo primero fue la presentación de ese proyecto, y después de estudios intensos de la relación que puede existir entre las bacterias y las enfermedades autoinmunitarias se fueron analizando entre varios colegas la idea de obtener fármacos para este tratamiento, pero abordando desde un concepto de inducción” “Ahí fue muy importante el intercambio del profesor Gabriel Padrón quien era el director de la división de Química-Física, realmente fue ahí donde se gestó este proyecto. En el momento que lo presentamos fue de alto riesgo, ya que tuvimos que utilizar herramientas de la bioinformática, se diseñaron una serie de compuestos similares a Jusvina que luego fueron evaluados a diferentes modelos animales hasta que después de profundos estudios continuamos otros preclínicos que remediaran la enfermedad” El desarrollo de Jusvinza ha llevado muchos años, a principios fue evaluado para la Artritis Reumatoide, que es una enfermedad autoinmune, pero a lo largo de los años desde que realizaron su primera investigación, el país se ha visto envuelto en fuertes coyunturas epidémicas con la aparición de enfermedades emergentes desde la pandemia de Covid-19 hasta enfermedades como el Chikungunya.
Ante todo esto, la Doctora Dominguez Horta no ha dejado de trabajar con su producto, pues ha seguido su línea de investigación en aras de que Jusvinza pueda estar presente en el combate de cada enfermedad emergente. “Lo que se hizo con estas enfermedades fue reposicionar el producto, porque tanto la Artritis Reumatoide, Covid y Chikungunya comparten elementos comunes en la patogenia, que es la inflamación. El concepto como tal de Jusvinza es reducir la inflamación, pero sin causar inmunosupresión o sea inducir tolerancia inmunológica. El ejercicio innovador es algo bien difícil, pues para ir a la fase clínica en Artritis Reumatoide nos tomó 14 años, entonces hacer un reposicionamiento durante una emergencia es un ejercicio bastante difícil, ya que el fármaco no fue diseñado precisamente para esa enfermedad, pero son grandes experiencias que uno comparte que con el equipo de investigadores durante estas etapas” María del Carmen Dominguez llegó al CIGB con apenas 23 años, dos años después de este haber sido fundado y que próximamente cumplirá sus 40 años de fundado, por lo tanto, toda su vida laboral ha transcurrido allí, primero en Santi Spíritus y luego en La Habana. “Para mi el CIGB ha sido una escuela que dio continuidad a la formación de la Facultad de Biología, uno en la escuela alcanza una formación académica muy fuerte y poder desarrollar esa preparación aquí ha sido muy satisfactorio. En los años que comencé a trabajar existía un apoyo enorme de parte del gobierno encabezado por el Comandante en Jefe Fide Castro Ruz” “El CIGB es un proyecto muy bonito, resultado de la obtención de fármacos, tecnologías, agropecuarias y todo lo biotecnológico que pueda solucionar problemas a nuestra formación, y yo he estado siempre vinculada a las investigaciones biomédicas.
Trabajé al lado de.fundadores del centro, que tienen una altísima formación, como Gabriel Padrón, Eduardo Pentón, Lidia Castellanos entre otros investigadores. El trabajo que hacemos es algo que apasiona, cada una de sus etapas es un gran reto que te lleva a estudiar” .“Yo he sido muy afortunada de poder trabajar en esta institución, los objetivos humanísticos del CIGB son realmente extraordinarios, es una mezcla de varios sentimientos” Actualmente, Dominguez Horta continúa como la especialista principal del proyecto de autoinmunidad e inflamación de la dirección de investigaciones biomédicas del CIGB, aunque labora también como profesora de la Escuela Latinoamericana de Medicina entre otras maestrías de la Universidad Tecnológica de La Habana. Como toda persona consagrada a su trabajo, María del Carmen Dominguez se propone cada día nuevas metas de trabajo, con un equipo de jóvenes que afirma que son muy prometedores. “Tenemos muchas metas todavía, seguimos estudiando los defectos terapéuticos que tiene Jusvinza, seguimos evaluando pacientes con Artritis Reumatoide, de COVID, Chikungunya y es nuestro deber científicamente justificar los mecanismos o la forma de como Jusvinza actúa para controlar la inflamación. Eso nos lleva una investigación muy profunda, como también el compromiso ético de compartir con demás colegas y publicar los artículos científicos que muestren esos resultados. mem/mmg